El experto en derecho de familia Manuel Hernández advierte que decisiones impulsivas, como dejar el domicilio conyugal o priorizar abogados económicos, pueden arruinar las opciones de obtener la custodia compartida.
MADRID – Tras más de dos décadas de experiencia y miles de procedimientos gestionados, el abogado Manuel Hernández, del despacho Vilches Abogados, ha lanzado una seria advertencia a quienes inician un proceso de separación: los errores cometidos en las primeras semanas pueden tener consecuencias irreversibles durante años.
El riesgo de abandonar el hogar
Uno de los fallos más críticos y recurrentes, según explica el letrado en su canal de YouTube, es cesar la convivencia de forma precipitada. Hernández es tajante: no se debe abandonar la vivienda familiar hasta que exista un convenio regulador formalizado o una resolución judicial.
«No vale irse a casa de un hermano o un amigo y luego pretender solicitar una custodia compartida», advierte el experto. Este movimiento impulsivo puede ser interpretado legalmente como una falta de estabilidad o desinterés, complicando severamente las aspiraciones del progenitor que sale del domicilio.
La trampa del «abogado barato» y los pactos privados
El letrado señala otros puntos ciegos comunes que suelen descarrilar los procesos de divorcio:
- Asesoramiento por precio: Hernández insiste en que, al tratarse de una de las decisiones más importantes de la vida, debe primar la profesionalidad. Un mal convenio inicial es extremadamente difícil de modificar, ya que la ley exige «circunstancias sustanciales sobrevenidas» para cambiar lo firmado.
- Miedo al juzgado: Contra la creencia popular, el abogado asegura que el entorno judicial suele ser el mejor escenario para alcanzar pactos equilibrados, incluso en casos que comienzan de forma contenciosa.
- Cuidado con las comunicaciones: Un error frecuente es dejar rastro escrito (mensajes o correos) movido por el enfado, que luego la parte contraria utiliza como prueba en el juicio.
Gastos y previsiones: ¿Qué es realmente «extraordinario»?
La noticia también destaca la importancia de realizar un cálculo minucioso de los gastos familiares antes de fijar las pensiones. Hernández aclara conceptos que suelen generar conflicto: por ejemplo, las actividades extraescolares no se consideran gastos extraordinarios, ya que son previsibles y deben incluirse en la pensión ordinaria.
En conclusión, el mensaje para quienes afrontan una ruptura es la cautela y la planificación: cada palabra escrita y cada decisión sobre dónde dormir esa noche condicionarán el futuro de la relación con los hijos y el patrimonio familiar.















