Washington, 11 de mayo de 2026 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en duda la viabilidad del actual alto el fuego con Irán tras calificar la última propuesta de paz de la República Islámica como un «pedazo de basura». En declaraciones desde el Despacho Oval, el mandatario estadounidense aseguró que la tregua, vigente desde el pasado 8 de abril, se encuentra en «respiración asistida».
Críticas a la propuesta de Teherán
Trump mostró su profundo descontento con el documento enviado por las autoridades iraníes a través de Pakistán, país que ejerce como mediador en el conflicto. Según el presidente, la propuesta carece de seriedad y no aborda las exigencias fundamentales de Washington.
- Rechazo tajante: El mandatario confesó que ni siquiera terminó de leer el documento: «Senti que estaba perdiendo el tiempo. Es una propuesta estúpida que nadie aceptaría; solo Obama la habría aceptado», sentenció.
- La línea roja nuclear: Trump subrayó que su objetivo sigue siendo inamovible: garantizar que Irán jamás obtenga un arma nuclear, un compromiso que, según afirma, no figura en la respuesta de Teherán.
Un alto el fuego bajo máxima tensión
A pesar de la retórica agresiva, el alto el fuego se mantiene técnicamente en vigor, aunque Trump lo describió como «increíblemente frágil» y en su momento de mayor debilidad. Esta inestabilidad se ve alimentada por incidentes recientes en la región:
- Escalada bélica: El pasado domingo, un dron iraní atacó un buque comercial en aguas de Catar, un acto que ha elevado la tensión en el Golfo.
- Guerra en curso: La tregua intenta frenar el conflicto iniciado por Estados Unidos e Israel contra Irán, pero los detalles específicos del plan de paz de Washington siguen siendo confidenciales.
¿Margen para la diplomacia?
Pese a la dureza de sus palabras y a calificar la respuesta iraní de «totalmente inaceptable», Trump no cerró la puerta por completo a la vía política. A preguntas de la prensa, el presidente estadounidense admitió que una solución diplomática sigue siendo «muy posible», siempre y cuando las condiciones de su Administración sean respetadas.
La comunidad internacional observa con preocupación este cruce de declaraciones, que sitúa la paz en Oriente Medio en un equilibrio precario mientras se espera el siguiente movimiento de los mediadores pakistaníes.













