NUEVA YORK – En un giro inesperado que redefine las relaciones diplomáticas entre dos de los aliados más cercanos del mundo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció su plan para reducir «a cero» la ayuda militar que Israel recibe de Estados Unidos en un plazo de una década.
Durante una entrevista concedida este domingo al programa 60 Minutes de la cadena CBS, el mandatario fue contundente sobre el futuro del componente financiero de la cooperación militar, que actualmente asciende a 3.800 millones de dólares anuales.
«Quiero reducir a cero el apoyo financiero estadounidense… porque recibimos 3.800 millones de dólares al año», declaró Netanyahu. Según el líder israelí, ya ha comunicado esta intención tanto a su gabinete como al presidente estadounidense, Donald Trump, provocando una reacción de asombro total: «Se quedaron con la boca abierta», aseguró.
Un proceso gradual hacia la autonomía
Netanyahu argumentó que ha llegado el momento de que Israel se «desacostumbre» al apoyo militar externo para fortalecer su propia soberanía operativa. Aunque el plazo establecido es de diez años, el primer ministro subrayó que el proceso debe ser inmediato. «Quiero empezar ahora, no quiero esperar al siguiente Congreso. Podría disminuir muy rápido», añadió.
Este movimiento se produce en un contexto de creciente escrutinio en el Congreso de los Estados Unidos sobre los fondos de ayuda exterior, exacerbado por la situación bélica en la región.
Advertencia sobre Irán
Más allá de la relación financiera con Washington, Netanyahu también abordó la situación de seguridad regional. Afirmó que, aunque se han logrado avances significativos, la guerra en Irán «no ha terminado».
El primer ministro insistió en que el programa nuclear de Teherán sigue siendo la principal amenaza y que las infraestructuras de enriquecimiento de uranio deben ser desmanteladas por completo. En una declaración que sugiere una posible acción conjunta con la administración Trump, Netanyahu afirmó que la solución es «ir y sacarlo» (el uranio) de Irán, calificando este objetivo como una «misión tremendamente importante».















