A solo dos días de que Andalucía acuda a las urnas, el candidato del Partido Popular a la reelección, Juan Manuel Moreno, ha endurecido su discurso frente a posibles pactos de coalición. En una entrevista concedida a EL PAÍS, el dirigente popular ha sido tajante: “Un Gobierno con Vox es un Gobierno imposible”, apostando firmemente por una victoria que le permita seguir al frente de la Junta en solitario.
Apelación al voto moderado
Moreno ha centrado su estrategia de recta final de campaña en atraer al votante de centro y a los indecisos, alejándose de las tesis de la formación de Santiago Abascal. Según el candidato del PP, la entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz supondría una parálisis para su proyecto político, el cual define como moderado y pragmático.
“Lo mejor para Andalucía es que gobernemos en solitario”, ha insistido el presidente, quien también ha justificado el reciente endurecimiento del discurso de Alberto Núñez Feijóo a nivel nacional como una estrategia propia de la dirección nacional ante las últimas informaciones políticas.
La estrategia del 40% y la investidura directa
Estas declaraciones refuerzan lo que Moreno ha venido adelantando durante la última semana: su intención de no sentarse a negociar con Vox si los resultados le otorgan más del 40% de los votos. Su objetivo es acudir directamente a una sesión de investidura, presionando al resto de fuerzas políticas para que permitan un gobierno en minoría del PP y eviten así un bloqueo institucional.
Moreno ha criticado duramente algunas propuestas de Vox, como la «prioridad nacional», tildándolas de «eslogan hueco de campaña» e incluso de «ilegales» por chocar con el Estatuto de Autonomía de Andalucía.
Críticas de la izquierda y competencia en la derecha
Mientras Moreno intenta frenar la fuga de votos hacia su derecha, la candidata socialista María Jesús Montero ha centrado sus críticas en el «debilitamiento de los servicios públicos», prometiendo eliminar las listas de espera sanitarias en seis meses. Por su parte, desde las filas de Vox, su candidato Manuel Gavira ya ha rechazado la posibilidad de regalar sus votos para una investidura gratuita, exigiendo entrar en el Gobierno si sus escaños son decisivos.
Con las encuestas rozando la mayoría absoluta para los populares, el escenario del 17 de mayo dependerá de si Moreno logra movilizar a ese electorado que teme la entrada de la extrema derecha o si, por el contrario, se ve forzado a un entendimiento que hoy califica de «imposible».















