CÁDIZ – El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha roto el silencio del ámbito socialista para defender públicamente a María Jesús Montero. La candidata a las elecciones andaluzas arrastra una fuerte controversia tras calificar como un «accidente laboral» el fallecimiento de dos guardias civiles durante una persecución a una narcolancha en Huelva, unas palabras que PP y Vox han utilizado como munición política en el tramo final de la campaña electoral.
Durante su intervención en un mitin en Cádiz —el cuarto en el que participa de manera consecutiva—, Zapatero ha arremetido contra la oposición por instrumentalizar el suceso. «Lo peor que hay en democracia, lo que implica peor actitud, mala fe, es utilizar las tragedies, el drama cuando perdemos a servidores públicos, que todos lo sentimos», proclamó ante el auditorio. El expresidente aseguró sentir «indignación» y equiparó la situación con los ataques que él mismo recibió durante su mandato, recordando cuando se le acusó de «traicionar a las víctimas del terrorismo» en el proceso que llevó al fin de ETA. Asimismo, defendió que el Ejecutivo de Pedro Sánchez es el que está aportando «más medios personales y materiales» para combatir el narcotráfico.
Matización de Montero y contraataque de Ferraz
Por su parte, la propia María Jesús Montero optó por no mencionar la polémica durante el acto central en Cádiz. No obstante, la controversia ya la había obligado a matizar sus palabras previas a través de una publicación en la red social X, donde aclaró: «Por supuesto, estamos hablando de muertes en acto de servicio. Así lo sentimos y así debe reconocerse siempre a quienes arriesgan su vida por la seguridad de todos y todas».
Desde la dirección nacional del PSOE en Ferraz han restado importancia al impacto electoral del patinazo verbal, asegurando que el contexto de las declaraciones ya ha sido aclarado y reiterando el apoyo absoluto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En su lugar, los socialistas han intentado desviar el foco criticando al actual presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla, a quien acusan de estar «nervioso» y de eludir responsabilidades sobre los fallos en los cribados sanitarios de la comunidad.
Reivindicación histórica de Chaves y Griñán
Además de la defensa a Montero, el mitin de Cádiz dejó otro titular de calado político. Zapatero aprovechó el escenario para reivindicar de forma explícita el legado de los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán, cuyas condenas por el fraude de los ERE fueron anuladas posteriormente por el Tribunal Constitucional.
«Cometería fallos, sí, pero yo lo quiero proclamar aquí: los gobiernos de Manolo Chaves y de José Antonio Griñán fueron gobiernos decentes y ellos como presidentes decentes. Se ha intentado crear una mancha sobre estas dos personas honestas», subrayó el expresidente. En esta misma línea de movilización del voto tradicional, Montero cerró el acto centrando sus críticas en las listas de espera de la sanidad pública y pidiendo «encarecidamente» la confianza de los antiguos votantes del PSOE de cara a la cita con las urnas de este domingo.













