LISBOA – José Mourinho ha agitado la actualidad futbolística en la rueda de prensa previa al último partido de la liga portuguesa frente al Estoril, un encuentro trascendental donde su equipo se juega la clasificación para la Champions League. El técnico luso desveló haber recibido una propuesta para prolongar su contrato con el Benfica, aunque ha decidido congelar cualquier negociación de forma inmediata.
Al ser cuestionado directamente por los periodistas sobre este ofrecimiento, Mourinho fue muy explícito con los tiempos y su postura actual:
«Sí, el miércoles recibí una oferta de renovación de contrato del Benfica. La oferta se la entregaron a mi agente, pero no quise verla, enterarme de ella ni analizarla. Solo lo haré a partir del domingo, diría que el domingo».
El entrenador portugués explicó que, de acuerdo con las condiciones y los plazos estipulados cuando firmó su vinculación a su llegada al club, ambas partes disponen de un margen de unos días tras la conclusión del campeonato para evaluar el escenario y tomar una decisión definitiva sobre el futuro. «La semana que viene será importante para mí, para mi futuro, y también para el Benfica», añadió, recordando que la entidad debe planificar la próxima campaña sin demoras.
El Real Madrid y el apoyo a Arbeloa
Mourinho también aprovechó la comparecencia para desmentir rotundamente cualquier contacto formal con el Real Madrid en los últimos tiempos: «En cuanto al Real Madrid, nunca me dijeron que tuvieran una oferta para mostrarme. Ni con el presidente, ni con ninguna persona importante de la estructura». Sin embargo, matizó que, en caso de haber existido dicho interés, su respuesta habría sido idéntica a la que le ha dado al Benfica debido a su férreo compromiso de terminar primero la competición.
Pese a desmarcarse del banquillo blanco, el de Setúbal se mostró muy afectado por la tensa situación que atraviesa el actual técnico madridista, Álvaro Arbeloa, a raíz de su desencuentro público con Kylian Mbappé.
«Me duele. Porque es un amigo. Uno de los que lo dio todo por mí cuando era su jugador, y ahora que es el entrenador del Real Madrid, esa conexión siempre permanece», confesó con nostalgia. Mourinho aprovechó para mandar un mensaje de aliento a su pupilo y bromear sobre las dificultades de la profesión: «Suelo bromear con mis exjugadores que se convierten en entrenadores, diciéndoles: ‘Esperen un par de años y verán cuántas canas les salen’. Y entonces se dan cuenta de que ser jugador es más fácil que ser entrenador. Estoy contento con lo que ya ha conseguido».
Silencio sobre Florentino Pérez
Por último, al ser preguntado por la otra gran polémica de la semana en España —la petición de sanción de los árbitros a Florentino Pérez tras las acusaciones de corrupción vertidas por el mandatario—, el técnico portugués prefirió mantenerse completamente al margen.
«No he visto la rueda de prensa de Florentino. Si la veo, no comentaré nada, nunca lo hago sobre presidentes y menos sobre Florentino», zanjó de manera tajante para evitar avivar más los fuegos cruzados en Chamartín.













