Un total de 6.812.861 electores están llamados a las urnas este domingo, 17 de mayo, en una cita electoral decisiva donde el Partido Popular de Juanma Moreno busca revalidar su mandato en solitario frente al PSOE de María Jesús Montero.
Andalucía afronta este domingo, 17 de mayo, una jornada electoral determinante que marcará el inicio de la XIII legislatura en la comunidad autónoma. Con 109 escaños en juego en el Parlamento regional, los comicios se presentan como una reválida para la hegemonía del Partido Popular, encabezado por el hasta ahora presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla. Frente a él se sitúa el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por la exvicepresidenta María Jesús Montero. La aspiración del bloque popular de repetir la mayoría absoluta, fijada estrictamente en los 55 diputados, pende de un estrecho margen de votos en circunscripciones específicas que, históricamente, han inclinado la balanza política en el sur de España.
Para esta cita electoral, denominada como el 17-M, el censo oficial registra un total de 6.812.861 electores convocados a las urnas, lo que supone un incremento de 171.000 ciudadanos en comparación con la convocatoria de 2022. Dentro de esta magnitud demográfica destaca la incorporación de 368.853 jóvenes que ejercerán su derecho al voto por primera vez en unos comicios autonómicos andaluces, constituyendo una de las variables más analizadas de la jornada.
El puzle de las provincias y el coste del escaño
La arquitectura del Parlamento de Andalucía se fundamenta en un sistema de reparto que otorga inicialmente un mínimo de ocho diputados a cada una de las ocho provincias de la comunidad, distribuyendo los 45 escaños restantes en función de la densidad poblacional. Bajo este esquema técnico, las circunscripciones con mayor volumen de representación son Sevilla, con 18 diputados, y Málaga, con 17 escaños. El mapa de reparto se completa con Cádiz (15 escaños), Granada (13) y las provincias de Almería y Córdoba, que eligen 12 representantes cada una. En el extremo inferior se sitúan Huelva y Jaén, con 11 diputados asignados a cada territorio.
Expertos en Ciencia Política, como el profesor José Manuel Trujillo de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, señalan que el sistema D’Hondt aplicado en la región tiende a ser equilibrado y no presenta una gran desproporcionalidad al repartir entre 11 y 18 escaños por circunscripción. No obstante, el profesor Francisco Clavijo, de la Universidad de Málaga, introduce el concepto del «diputado al kilo» para ilustrar que en el triángulo demográfico formado por Sevilla, Málaga y Cádiz, la obtención de un escaño resulta notablemente más costosa en cifra absoluta de sufragios que en las provincias con menor población.
Candidatos, encuestas y la pugna por la mayoría
La campaña electoral ha pivotado sobre dos figuras de referencia. Juanma Moreno Bonilla aspira a consolidar un nuevo Gobierno en solitario, fundamentando su propuesta en la gestión de crisis previas como el accidente de Adamuz o los episodios de lluvias torrenciales. En el extremo opuesto, María Jesús Montero ha planteado los comicios bajo una estrategia de confrontación en defensa de la sanidad pública, tras la crisis sectorial derivada de los cribados de cáncer de mama, asumiendo el reto crítico de evitar que el PSOE descienda de su suelo histórico de 30 escaños obtenido en el año 2022.
Las estimaciones del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA) auguran una ventaja para la candidatura del Partido Popular, a la que otorgan el 43% de los sufragios, lo que se traduciría en una horquilla de entre 53 y 56 escaños, situando a la formación al borde de la mayoría absoluta. El PSOE se posicionaría en el 20,1% de los votos, obteniendo entre 25 y 27 representantes.
Como tercera fuerza política se proyecta la formación Vox, liderada por Manuel Gavira, que con el 14,4% de los apoyos se movería entre los 17 y 19 diputados, con el objetivo explícito de impedir la mayoría absoluta popular para forzar un pacto de gobierno. En el flanco izquierdo del espectro político, caracterizado por la fragmentación, Por Andalucía, con Antonio Maíllo al frente, obtendría el 7,9% de los votos (entre 4 y 7 escaños), mientras que Adelante Andalucía, encabezado por José Ignacio García, alcanzaría el 6,9% de los apoyos y cerca de 5 escaños, impulsado por el discurso sobre la vivienda. El politólogo Manuel Mostaza advierte que la concurrencia por separado de ambas coaliciones de izquierda penaliza de forma directa su rendimiento en el reparto de los restos.
Los restos de cuatro provincias deciden el Parlamento
La gran incógnita política del 17-M radica en la capacidad de Moreno Bonilla para alcanzar la barrera de los 55 escaños. Al tratarse de circunscripciones de magnitud considerable y con umbrales de entrada situados entre el 5% y el 7%, diferencias cuantitativas muy reducidas en votos pueden desencadenar transformaciones cualitativas profundas en la composición de la cámara legislativa.
El propio Moreno Bonilla ha manifestado públicamente que el éxito de la mayoría absoluta se dirime en un estrecho margen de entre 15.000 y 20.000 votos, localizando el foco de incertidumbre en los últimos restos de escaños que «bailan» en cuatro provincias específicas:
Cádiz (15 escaños): En 2022, el PP consolidó su último diputado por una diferencia de apenas 300 votos, lo que la sitúa como la plaza de mayor volatilidad.
Huelva (11 escaños): El margen de adjudicación en los anteriores comicios fue inferior a los 1.000 sufragios, siendo calificada como una plaza crítica.
Málaga (17 escaños): Identificada como un caladero tradicional de la derecha donde Vox busca sumar representación frente al voto útil reclamado por el PP.
Córdoba (12 escaños): Circunscripción donde los análisis prevén una disputa intensa, con Vox aspirando a obtener un segundo escaño.
En contraposición a la inestabilidad de estos restos, la provincia de Almería (12 escaños) se define como un bastión sólido para la formación de Manuel Gavira. La sociología de la zona, vinculada a los nuevos propietarios agrícolas, la convierte en un territorio de fidelidad fija para Vox, donde se estima que podría disputar un cuarto diputado, permaneciendo inmune a las apelaciones del voto útil del PP. Asimismo, en dicha provincia se constatará si Por Andalucía arrebata un representante a costa del tercero del PSOE.
El impacto localista en Jaén y la evolución en Granada
La provincia de Jaén, con 11 escaños, introduce un elemento de distorsión debido a la irrupción electoral de la plataforma localista «Jaén Merece Más», adscrita a la corriente de la España Vaciada. La presencia de esta opción de corte provincial encarece el acceso al escaño para los partidos minoritarios de la izquierda, circunstancia que, según los análisis de Mostaza, podría beneficiar indirectamente al Partido Popular en detrimento de un PSOE debilitado por el descontento social ligado al sentimiento de abandono institucional. Paralelamente, en la circunscripción de Granada las proyecciones apuntan a la posibilidad de que el PSOE pierda su cuarto escaño en beneficio de Adelante Andalucía.
El desenlace de la jornada se encuentra influido de manera transversal por la nacionalización del debate político, una estrategia promovida por el PP y Vox para desgastar al Ejecutivo central radicado en Madrid. En el plano orgánico, analistas señalan el recelo existente en el electorado andaluz respecto a la designación de María Jesús Montero, percibida como una candidata impuesta desde la dirección nacional que asume el desgaste de su gestión al frente del Ministerio de Hacienda. Por último, la orientación del voto joven presenta una tendencia de polarización: los varones jóvenes muestran mayor inclinación hacia las tesis de Vox, mientras que el sector femenino de menor edad mantiene un perfil más próximo a las opciones de izquierda.













