El atacante abrió fuego de forma indiscriminada en la provincia de Asiut, dejando además cinco heridos, antes de ser abatido por la policía tras una persecución.
El Cairo (Egipto) — Una jornada de terror se vivió en el sur de Egipto tras registrarse un tiroteo masivo que ha dejado al menos ocho muertos y cinco heridos. El atacante, un hombre que se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico, abrió fuego indiscriminadamente contra los pasajeros que se encontraban en una terminal de transporte antes de darse a la fuga.
Según un comunicado emitido por el Ministerio del Interior egipcio, el suceso ocurrió en la estación de autobuses de Abnub, ubicada en la provincia de Asiut, al sur de la capital. Las autoridades recibieron el reporte de que un individuo a bordo de un vehículo particular comenzó a disparar de forma aleatoria contra los ciudadanos que se encontraban en el lugar.
Víctimas de todas las edades
La Dirección de Seguridad de Asiut confirmó que el ataque afectó a familias enteras que se encontraban en la terminal. Entre las víctimas se reportan personas de diversas edades, incluyendo menores de edad y ancianos. Los cinco heridos fueron trasladados de urgencia a hospitales cercanos, aunque no se ha detallado la gravedad de su estado.
Persecución y muerte del agresor
Tras el ataque, las fuerzas de seguridad egipcias desplegaron un operativo inmediato en la zona. Aunque lograron identificar rápidamente al sospechoso, este logró huir de la estación y se refugió en una zona de terrenos agrícolas dentro del mismo distrito de Abnub.
Al verse acorralado por los agentes, el sospechoso opuso resistencia:
- Se produjo un intenso intercambio de disparos entre el atacante y los oficiales.
- El enfrentamiento concluyó con la muerte del agresor en el lugar de los hechos.
Historial psiquiátrico bajo investigación
Las primeras líneas de investigación arrojaron luz sobre el perfil del tirador. El Ministerio del Interior detalló que el hombre «padecía problemas de salud mental desde hacía tiempo» y, de hecho, figuraba de alta como paciente en un centro de salud mental.
«El atacante estaba recibiendo tratamiento en un hospital psiquiátrico de El Cairo», precisaron las autoridades en el informe oficial.
La Fiscalía General de Egipto ya ha tomado las riendas del caso e iniciado los procedimientos legales correspondientes para esclarecer cómo el agresor tuvo acceso al arma y determinar las circunstancias exactas que desencadenaron la masacre.















