La cantante y presentadora rememora en el programa ‘100% Únicos’ su experiencia al frente de la primera edición del formato en Mediaset y desvela cómo se gestó su fichaje por orden de Paolo Vasile
La historia de la televisión reciente en España no puede disociarse del éxito de ‘La isla de las tentaciones’, el formato de telerrealidad que se convirtió en un auténtico fenómeno de masas desde su estreno a principios del año 2020. Mónica Naranjo, maestra de ceremonias de aquella primera e histórica edición, ha vuelto a abordar las razones que motivaron su inesperada marcha del programa en pleno auge de popularidad. Durante su intervención este miércoles, 20 de mayo, en el espacio ‘100% Únicos’ de Cuatro, la artista ha reflexionado con perspectiva sobre aquella etapa profesional y ha desmentido de forma categórica cualquier tipo de desavenencia con Sandra Barneda, quien fuera la encargada de sucederla en el puesto tras su renuncia.
Una respuesta categórica sobre el relevo en la presentación
Durante el transcurso de la entrevista en el canal de Mediaset, Samuel Vela planteó una de las cuestiones más repetidas por los seguidores del formato audiovisual: «¿Por qué dejaste La isla de las tentaciones? ¿Tuvo Sandra Barneda la culpa de esto?». La contestación de la intérprete de Figueres resultó inmediata y nítida: «¿Sandra? ¡No, por Dios!». Con esta afirmación, Naranjo descartó de manera rotunda que su salida guardase relación alguna con su compañera de profesión, sobre quien además añadió con posterioridad un comentario en tono distendido: «Hice la primera temporada y después ya le dejé paso a Sandra, que lo hizo mucho mejor que yo».
La cantante insistió en que participar en aquel proyecto supuso una gran oportunidad laboral para su trayectoria en los medios, reconociendo que, debido a las circunstancias del momento, no supo calibrar el alcance real de la propuesta. «Entonces no entendía que fuera un regalo», admitió de forma abierta ante los micrófonos de Cuatro.
El pánico inicial ante el encargo de Paolo Vasile
Mónica Naranjo rememoró con detalle el preciso instante en el que se fraguó su incorporación al programa de telerrealidad, una decisión que procedía directamente de las altas esferas de la compañía audiovisual en Fuencarral. «Me acuerdo que me llamó el director de Telecinco, Paolo Vasile, y me dijo: ‘Oye, pásate por la oficina’», relató la presentadora.
La llamada desencadenó su visita inmediata a las instalaciones de Mediaset España para conocer de primera mano los planes del directivo italiano. «Nada más sentarme, me dijo: ‘Te vas en 20 días a República Dominicana’. Y yo dije: ‘¿De vacaciones?’. Y me dijo: ‘No, te vas a trabajar y vas a conducir un reality’». Esta revelación provocó una fuerte zozobra en la artista: «Sentí un pánico tremendo».
El temor expresado por Naranjo se fundamentaba en las notables diferencias técnicas y conceptuales que implican el desarrollo de determinados formatos de entretenimiento según su localización. «Es muy diferente conducir un programa de televisión en plató a un reality. ¡Y un reality de parejas!», argumentó para justificar la inquietud que le sobrevino al asumir el encargo institucional.
El impacto de la primera edición y las razones económicas de su marcha
A pesar de las dudas iniciales, el balance global que realiza la artista es plenamente positivo, catalogando la experiencia como un pilar fundamental en su evolución. «Ha sido lo mejor que he hecho, la mejor decisión de mi vida. Perdí el miedo a hacer el ridículo, que entonces tenía un miedo terrible. Me siento muy agradecida», confesó durante la emisión de ‘100% Únicos’.
Las cifras respaldan el impacto que tuvo el espacio televisivo en su desembarco en la parilla nacional. Emitido de forma transversal entre Telecinco y Cuatro, el concurso alcanzó una media del 24,1% de cuota de pantalla y congregó a 3.026.000 espectadores, transformando los códigos del género en España merced a la frescura de su mecánica de aislamiento y a las tramas sentimentales desarrolladas por los participantes en las respectivas Villas de República Dominicana.
A pesar del rotundo éxito de audiencia, Mónica Naranjo optó por apartarse del formato de manera voluntaria, una cuestión que ya había detallado en una entrevista previa concedida al portal especializado ‘verTele’ durante la promoción del espacio ‘Amor con fianza’. En aquella ocasión, la comunicadora argumentó que su ciclo en el programa de Mediaset había concluido de forma natural: «Mi momento terminó, y me fui en primer lugar porque sentí que las siguientes ediciones no iban a suscitar esa frescura, esa inocencia y esos momentos que vimos de una persona con el corazón roto corriendo por una isla». Junto a la pérdida de la espontaneidad original del formato, Naranjo no ocultó que existieron otros factores determinantes en su resolución final, concluyendo de manera directa: «Y después también por el tema económico, por supuesto».












