El ex secretario de Organización del PSOE califica de «inversa» la metodología de la Policía Judicial y denuncia un intento de «destrozar personas». El juez le atribuye un rol superior en la supuesta red para desestabilizar causas judiciales financiada con fondos del partido.
El panorama judicial y político en torno al caso Leire Díez ha dado un vuelco definitivo. El ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, ha salido al paso este viernes de su nueva imputación en la Audiencia Nacional negando de forma «absoluta y radical» haber liderado la presunta trama que investiga el tribunal. A través de un contundente comunicado, el exdirigente socialista ha asegurado ser el blanco de una «campaña mediática» cuyo verdadero objetivo es «destrozar personas» y minar su credibilidad pública.
La reacción de Cerdán se produce después de conocerse que el juez instructor le otorga un «papel superior» en una supuesta red —presuntamente costeada con fondos del propio PSOE— diseñada para desestabilizar y torpedear procedimientos policiales y judiciales que afectaran directamente al Gobierno o al partido. En la misma causa figuran como investigados la propia exmilitante Leire Díez y el exvicepresidente de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías.
Distanciamiento del grupo ‘Hirurok’ y las cuentas del partido
Según el auto judicial, Cerdán habría puesto a disposición de la trama «la propia estructura del partido» y habría autorizado que el PSOE remunerara a Leire Díez —señalada como la coordinadora de las operaciones— con un sueldo de 4.000 euros mensuales, del cual supuestamente llegó a percibir cuatro pagos.
Frente a estas acusaciones, el ex número tres del PSOE ha defendido que no existe «mensaje o comunicación alguna» firmada por él que sostenga dicha superioridad jerárquica. Asimismo, ha desmentido tajantemente cualquier vínculo con el llamado grupo ‘Hirurok’ (nosotros tres, en euskera), el núcleo de la investigación inicial por presuntas mordidas en contratos públicos que integra a Díez, al expresidente de la SEPI Vicente Fernández y al empresario Antxon Alonso (a quien los investigadores señalan como socio de Cerdán).
Críticas a la UCO y a la «metodología inversa» de la investigación
Cerdán no ha ahorrado críticas hacia los métodos de la Policía Judicial. En su escrito, denuncia que en este tipo de causas no se investigan hechos para buscar responsables, sino que se aplica una «metodología inversa»:
«Se seleccionan objetivos y luego se dirigen operaciones abiertas contra ellos con la finalidad de encontrar ‘algo’ que pueda servir para ensuciar su imagen […]. Sólo así se puede entender que mi nombre vaya circulando sucesiva y progresivamente en distintos temas», ha lamentado.
El exdirigente ha trazado un paralelismo directo con lo ocurrido hace un año, cuando fue imputado y enviado a prisión preventiva durante varios meses por supuestos amaños en contratas de obra pública en el marco del ‘caso Koldo’. Cerdán ha recordado que entonces se le acusó de cobrar un mínimo de 5 millones de euros, una tesis que debía respaldarse con un informe patrimonial de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que, según denuncia, «aún no ha sido enviado al juzgado».
Una «investigación paralela» bajo sospecha
Como argumento de defensa, Cerdán ha recordado que ya declaró en calidad de testigo por estos mismos hechos ante un juzgado ordinario de Madrid que inició la investigación primigenia sobre Leire Díez. Meses después de aquella comparecencia, recalca que sigue sin estar imputado en esa primera causa y ha censurado que «a día de hoy nadie ha dado explicación» de por qué es necesaria y legal una segunda investigación paralela en la Audiencia Nacional.
Finalmente, tras reivindicar con firmeza su inocencia, el exdirigente socialista ha anunciado que no atenderá a los medios de comunicación en la calle ni a las puertas de su domicilio, instando a que se evalúe la necesidad de someter a su familia a lo que ha calificado como un «acoso permanente cámara en mano».















