El presidente del Gobierno respalda firmemente a la directora de la Guardia Civil tras admitir sus reuniones con la exafiliada. El PP reacciona con rapidez y cita a Mercedes González a comparecer de urgencia en el Senado la próxima semana.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha marcado una línea de separación tajante este viernes respecto a las actividades de la exmilitante socialista Leire Díez. Durante una comparecencia ante los medios en Trivat (Montenegro), tras su reunión bilateral con el primer ministro montenegrino, Milojko Spajić, Sánchez se ha mostrado contundente: “Nunca se me ha informado de las andanzas de la señora Díez porque nunca las hubiese tolerado”.
Con estas declaraciones, el jefe del Ejecutivo busca atajar el impacto político del caso y delimitar responsabilidades en torno a los movimientos de la exafiliada del PSOE, cuyo alcance exacto sigue bajo el foco político.
Respaldo cerrado a la cúpula de la Guardia Civil
Más allá de desmarcarse de Díez, el principal objetivo de Sánchez en su intervención internacional ha sido blindar a la actual directora general de la Guardia Civil, Mercedes González. El presidente ha querido zanjar las dudas sobre su continuidad trasladándole públicamente toda su “confianza y apoyo”.
“Dio las explicaciones y desde el Gobierno y desde el propio Ministerio del Interior se ha manifestado la confianza en la profesionalidad y la honestidad de la directora general de la Guardia Civil”, ha aseverado Sánchez.
Este espaldarazo llega apenas 24 horas después de que la propia González emitiera un comunicado oficial en el que reconocía haber mantenido dos encuentros con Leire Díez. Según la versión de la directora del instituto armado, en dichas citas jamás se abordaron las investigaciones policiales o judiciales que afectan al PSOE. González detalló que decidió cortar de raíz cualquier relación con Díez en el momento en que esta última comenzó a plantear una “teoría de la conspiración”.
Ofensiva del PP en el Senado
La línea de defensa del Gobierno no ha frenado la reacción de la oposición. El Partido Popular ha movido ficha con celeridad aprovechando su mayoría en la Cámara Alta. El grupo popular ha adelantado que la comisión de Interior del Senado registrará la citación formal y urgente de Mercedes González para la próxima semana.
Los populares exigen que la directora general comparezca en sede parlamentaria para detallar minuciosamente el contenido de sus reuniones con la exmilitante socialista y aclarar si hubo algún tipo de intercambio de información sensible, abriendo un nuevo frente de desgaste para el Ministerio del Interior en los próximos días.















