Alazne Solabarrieta Lecea aperece al derrumbarse su vivienda en Caracas mientras que su esposo, Koldo Olalde, a quien las Fuerzas de Seguridad atribuyen cinco asesinatos, sobrevive tras ser rescatado de los escombros
Una ciudadana de nacionalidad hispanovenezolana, identificada como Alazne Solabarrieta Lecea, se encuentra entre las víctimas mortales causadas por los dos potentes terremotos que han sacudido recientemente a Venezuela. La mujer, de 65 años de edad, falleció como consecuencia del colapso del edificio residencial en el que habitaba, situado en el barrio de San Bernardino, en la ciudad de Caracas. En el mismo inmueble residía junto a su esposo, Luis María Koldo Olalde Quintanilla, alias ‘Txistu’, un antiguo miembro de la organización terrorista ETA que permanecía huido de la justicia de España desde finales de la década de los años setenta.
Alazne Solabarrieta Lecea había nacido en Caracas y era de ascendencia vasca. Concretamente, era nieta de José María Solabarrieta, quien fuera alcalde de la localidad de Hondarribia, ubicada en Vizcaya, durante el periodo de la Segunda República, y que se exilió en el país sudamericano tras la finalización de la Guerra Civil española. Durante su trayectoria en Venezuela, Solabarrieta Lecea regentó junto a su cónyuge un establecimiento de restauración especializado en cocina vasca que operaba bajo el nombre de Pakea, según ha informado el diario El Correo.
A diferencia de su esposa, Luis María Koldo Olalde logró sobrevivir al desmoronamiento de la estructura del edificio de viviendas. Los servicios de emergencias y las dotaciones de salvamento consiguieron localizarlo y rescatarlo con vida después de que el varón pasara varias horas sepultado bajo los cascotes y restos de la edificación. Tras su liberación por parte de los equipos de rescate, Olalde fue evacuado de la zona afectada en una camilla para recibir la asistencia médica correspondiente.
El historial que le atribuyen las Fuerzas de Seguridad del Estado vincula formalmente a Koldo Olalde con el comando Urola de la organización terrorista ETA. En el marco de su militancia en la citada célula criminal, los informes policiales le adjudican la autoría de un total de cinco asesinatos, así como las labores de acondicionamiento y construcción de un zulo. Olalde se encontraba formalmente en situación de búsqueda y captura por parte de las autoridades judiciales españolas, acusado de haber tomado parte en diferentes acciones terroristas y atentados, entre los que destaca de manera significativa el asesinato de varios guardias civiles perpetrado mediante la utilización de un coche bomba en el año 1978.
La huida de Luis María Koldo Olalde de la acción de la justicia española se produjo en el mes de abril de 1979, momento en el que consiguió escapar tras haber sido plenamente identificado por los efectivos de la Policía. Tras evadir los requerimientos judiciales en España, el presunto terrorista se estableció en el territorio de Venezuela, país en el que ha residido de manera continuada durante las últimas décadas hasta el momento en el que el impacto de los seísmos ha destruido su lugar de residencia en la capital caraqueña.


















