La consecución de la segunda estrella para la Selección Española ha reconfigurado de forma drástica la carrera por el Balón de Oro 2026. Si hace dos años el título europeo situó a Rodri Hernández en lo más alto del fútbol mundial en la gala de París, el impacto de ser coronado MVP de una Copa del Mundo coloca de nuevo al centrocampista madrileño y al joven extremo Lamine Yamal en la terna de máximos favoritos para alzarse con la pelota dorada.
El torneo de Rodri supone la culminación de un proceso planificado tras la grave lesión muscular que sufrió al inicio de la temporada con el Manchester City. Tras medir los tiempos junto a su club para llegar en plenitud a la cita estival, el capitán de la Roja cuajó una fase de eliminatorias sobresaliente. De acuerdo con las estadísticas oficiales desde el Mundial de 1966, el madrileño ha firmado la mejor edición de la historia en volumen de intervenciones (910), pases con éxito (756), pases en campo contrario (428) y en el último tercio (205), siendo además la pieza clave de la defensa que menos goles ha encajado en la historia del torneo para un campeón (solo un tanto en contra).
La madurez de Lamine Yamal y la nómina de rivales
Por su parte, Lamine Yamal encara la recta final del año respaldado por un rendimiento constante tanto en su club como en la selección. Con el FC Barcelona completó un curso de 24 goles y 18 asistencias que sirvió para amarrar los títulos de LaLiga y la Supercopa de España. En el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, el atacante de 19 años volvió a resultar determinante: anotó el primer gol del combinado nacional ante Arabia Saudí y finalizó como el máximo regateador del campeonato con 45 acciones completadas (promediando casi 6 por encuentro), muy por encima de los 25 del segundo clasificado, Leo Messi.
A falta de lo que deparen los últimos meses del año 2026, la candidatura de los dos futbolistas españoles se medirá a la de otras grandes figuras internacionales que han completado años de gran impacto goleador y de títulos, como Harry Kane, Kylian Mbappé, Michael Olise, Ousmane Dembélé o el propio Leo Messi, cuya selección cayó precisamente neutralizada ante España en el partido decisivo.


















