La ginecóloga Maricruz González Álvarez afirma que el uso de repelentes autorizados como DEET, picaridina o IR3535 es seguro y recomendable durante la gestación para prevenir enfermedades transmitidas por picaduras.
El uso de repelentes de mosquitos durante la gestación es una práctica segura y, en múltiples circunstancias, recomendada por la comunidad médica. Así lo afirma la Dra. Maricruz González Álvarez, ginecóloga y obstetra, además de responsable de la Unidad de Diagnóstico Prenatal del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario. La especialista explica que los expertos consideran que la amenaza de contraer patologías transmitidas por estos insectos en ciertas regiones del planeta —como el virus Zika, el dengue o la malaria— supera el riesgo derivado del uso adecuado de productos repelentes indicados para este fin.
Para garantizar la protección de la gestante, los organismos sanitarios aconsejan emplear repelentes debidamente registrados y autorizados que cuenten con principios activos de eficacia contrastada, entre los que se encuentran el DEET, la picaridina o icaridina y el IR3535. La Dra. González Álvarez señala que estos productos «se consideran seguros también durante el embarazo» siempre que su aplicación se realice respetando las instrucciones facilitadas por el fabricante.
Respecto a la incertidumbre habitual sobre si el principio activo DEET puede resultar perjudicial para el desarrollo del bebé, la especialista subraya que «la evidencia científica disponible no ha mostrado un aumento de malformaciones ni de complicaciones del embarazo cuando se utiliza correctamente». Asimismo, la doctora del Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario hace hincapié en que este compuesto destaca por ser uno de los repelentes más estudiados y con mayor eficacia frente a las picaduras de mosquitos.
A pesar de la efectividad de estos productos, los profesionales aconsejan no limitar la prevención únicamente a la aplicación cutánea. Entre las medidas complementarias recomendadas se contempla el uso de prendas de manga larga y pantalones largos en la medida de lo posible, especialmente en las franjas horarias del amanecer y el atardecer. De igual manera, se sugiere pernoctar en estancias dotadas de aire acondicionado o mosquiteras en el caso de realizar desplazamientos a zonas con riesgo de transmisión de enfermedades.
En cuanto a las pautas de aplicación, la Dra. González Álvarez ofrece una serie de consejos prácticos para las mujeres embarazadas: «aplica el repelente únicamente sobre la piel expuesta o sobre la ropa, siguiendo siempre las indicaciones del envase. Si además utilizas protector solar, primero debes aplicar el fotoprotector y después el repelente».
Por último, en lo relativo a los remedios catalogados como «naturales», la experta aclara que no todos los productos bajo esta denominación disponen de una eficacia demostrada. Por ello, en aquellas áreas con presencia de enfermedades transmitidas por mosquitos, resulta fundamental optar por repelentes cuya efectividad haya sido evaluada de forma oficial por las autoridades sanitarias. La especialista concluye recordando que la protección frente a las picaduras es un aspecto relevante en la gestación y que los repelentes avalados por organismos oficiales constituyen una herramienta eficaz y segura bajo un uso correcto.


















