Ávila — Un operario de maquinaria pesada ha sido detenido por la Guardia Civil como presunto autor del origen del incendio de Burgohondo (Ávila), que ya ha arrasado 50.000 hectáreas y provocado el desalojo de miles de personas. Según los testimonios y las diligencias de la investigación a las que ha accedido El Mundo, el investigado utilizó la maquinaria durante varios días para abrir caminos en la zona, desoyendo las restricciones decretadas por el Gobierno de Castilla y León ante el riesgo de incendio por la ola de calor.
Versión del investigado frente a los informes del Seprona
En su declaración ante los agentes, el operario reconoció haber conducido el vehículo de gran tonelaje el pasado 22 de julio alrededor de las 13:00 horas, pero alegó que únicamente lo manejaba para «moverlo de sitio» y no para realizar trabajos. Sin embargo, la investigación del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) desbarató su testimonio:
- Testimonios clave: Dos testigos ratificaron de forma sólida haber visto al detenido trabajando durante días con la maquinaria pesada en la zona.
- Indicios técnicos: La inspección ocular y los informes periciales confirmaron indicios claros de actividad reciente de apertura de caminos, constatando además que una chispa generada por la máquina fue el detonante que propagó el fuego «a gran velocidad».
- Falta de permisos: Los trabajos se ejecutaban sin autorización administrativa, incumpliendo las medidas de extinción obligatorias y en jornadas de estricta prohibición autonómica.
Imputación de delitos agravados y auxilio de la UCOMA
En la causa figura una segunda persona investigada —el propietario de la maquinaria— quien rechazó prestar declaración ante los investigadores y para quien no se ha ordenado detención. A ambos se les atribuyen presuntos delitos de incendio forestal y contra los recursos naturales y el medio ambiente, con los agravantes de haber amenazado núcleos habitados y dañado de forma severa el equilibrio de los sistemas naturales.
Dada la magnitud de la catástrofe medioambiental, las diligencias serán remitidas al juzgado con la intervención de la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente (UCOMA) del Seprona, que asumirá la dirección de las pesquisas finales para determinar con precisión técnica la causa y responsabilidad penal del suceso.
















