El cocinero abulense lidera junto a la ONG del chef José Andrés, World Central Kitchen, un dispositivo alimentario de 24 horas para atender a brigadistas, evacuados y personal de emergencias.
ÁVILA. En medio de la emergencia que atraviesa la provincia de Ávila por el incendio forestal en la Sierra de Gredos, la gastronomía se ha convertido en una herramienta de auxilio directo. Carlos Casillas, el chef más joven de España en lograr una estrella Michelin, ha tomado la decisión de cerrar temporalmente las puertas de su restaurante, Barro, para volcar de lleno su cocina y recursos en la elaboración de alimentos para los afectados y los equipos de extinción.
En alianza con World Central Kitchen (WCK), la ONG fundada por el chef José Andrés, el operativo ya ha distribuido cerca de 18.000 comidas entre bomberos, personal de emergencias, voluntarios y vecinos evacuados de los municipios amenazados por las llamas.
Un dispositivo de 24 horas nacido de la memoria
El despliegue comenzó el pasado jueves, tan solo unas horas después de originarse el fuego. Tras observar la columna de humo al terminar el servicio en su restaurante, Casillas —que ya vivió en primera persona el incendio de Navalacruz en 2021— no dudó en movilizarse inmediatamente.
«En esta provincia, por desgracia, ya tenemos experiencia con los fuegos. Encontrarte un plato caliente esperando es de las cosas más reconfortantes entre tanto desastre», explicaba el cocinero en declaraciones a la Agencia EFE.
Para dar respuesta a la creciente demanda, el equipo de Barro ha adaptado por completo su logística:
- Turnos ininterrumpidos: Tras prestar servicio el fin de semana para mantener ingresos operativos, el restaurante ha cerrado sus puertas a partir de este lunes para trabajar en tres turnos que cubren las 24 horas del día.
- Menús caseros y nutritivos: La oferta cambia a diario e incluye elaboraciones como lentejas, patatas con costillas, lasañas, carrilleras, ensaladas de legumbres y fruta fresca, buscando ofrecer reconfortamiento emocional además de nutrición.
Ola de solidaridad en la sociedad abulense
La iniciativa ha sumado el apoyo de decenas de voluntarios, empresas locales, el Ayuntamiento y la Diputación de Ávila, que han aportado insumos, materiales y logística para la distribución.
Casillas ha subrayado que, aunque a menudo los chefs viven en la «burbuja de un restaurante gastronómico», la cocina debe entenderse en un sentido más amplio como una «herramienta de esperanza». La organización ha habilitado la vía de inscripción para nuevos voluntarios a través del perfil oficial de Instagram del restaurante Barro.















