Mattia Maestri, un menor italiano de 13 años, ha fallecido después de pasar nueve años en estado vegetativo a causa de las graves secuelas sufridas tras consumir un queso elaborado con leche cruda y contaminado con Escherichia coli. Su familia mantiene una batalla judicial y legislativa para impedir que un caso similar vuelva a afectar a otro niño.
El fallecimiento fue comunicado por su padre, Giovanni Battista Maestri, mediante un mensaje de agradecimiento a todas las personas que acompañaron a la familia durante los últimos años.
“Nuestro Mattia nos ha dejado”, expresó el padre, quien agradeció el apoyo recibido durante el prolongado proceso de enfermedad y cuidados.
La enfermedad comenzó cuando tenía cuatro años
El caso se remonta al 5 de junio de 2017, cuando Mattia, que entonces tenía cuatro años, comió un trozo de queso elaborado con leche sin pasteurizar.
Poco después desarrolló un síndrome hemolítico urémico (SHU), una enfermedad grave que puede aparecer como consecuencia de una infección provocada por determinadas cepas de la bacteria Escherichia coli.
El menor fue atendido inicialmente en un hospital y posteriormente trasladado a diferentes centros sanitarios. Según sostiene la familia, un diagnóstico equivocado y varias decisiones médicas habrían agravado su estado hasta dejarlo en coma.
Desde entonces permaneció en estado vegetativo y necesitó atención permanente en su domicilio. Su tratamiento incluía 47 medicamentos diarios, además de cuidados continuos proporcionados por sus familiares.
La familia denuncia un posible homicidio imprudente
Tras la muerte del menor, los abogados de la familia han presentado una denuncia por homicidio imprudente, con el agravante de culpa consciente.
Los letrados describieron lo ocurrido como nueve años de sufrimiento para Mattia y para toda su familia. Su padre, profundamente afectado, ha pedido ayuda para conseguir que una tragedia similar no vuelva a repetirse.
La Justicia italiana ya había condenado al expresidente de la quesería y al maestro quesero por causar lesiones de extrema gravedad.
Además, la pediatra que, según la familia, se negó a atender al niño fue procesada por lesiones y por una presunta negativa a cumplir sus obligaciones como funcionaria pública.
Una lucha para advertir sobre la leche no pasteurizada
Durante los últimos años, Giovanni Battista Maestri rechazó centrar su reclamación en las compensaciones económicas y dedicó sus esfuerzos a promover cambios en la legislación italiana.
El padre publicó un libro sobre los posibles riesgos de los quesos elaborados con leche no pasteurizada y participó en iniciativas parlamentarias para exigir advertencias sanitarias visibles en estos productos.
Su propuesta busca que las etiquetas informen con claridad sobre los riesgos para grupos vulnerables, especialmente niños, embarazadas, personas mayores e inmunodeprimidas.
La muerte de Mattia pone fin a nueve años de cuidados y lucha familiar, pero sus padres mantienen el objetivo de transformar su caso en una advertencia que ayude a prevenir nuevas tragedias.


















