El director del Instituto de Medicina Legal de Ceuta, Manuel Aparcero, detalla el colapso y el drama humanitario tras el trágico asalto que dejó 82 fallecidos en la playa del Tarajal.
La tragedia migratoria ocurrida a finales de julio en Ceuta ha dejado una cifra devastadora: 82 personas fallecidas en su intento de cruzar la frontera. Tras el trágico suceso, el director del Instituto de Medicina Legal (IML) de Ceuta, Manuel Aparcero, ha calificado la crisis como el escenario más duro y traumático al que se ha enfrentado en sus dos décadas de carrera profesional.
En entrevista concedida en su despacho del Tribunal de Instancia, Aparcero rememoró cómo se desencadenaron los hechos la mañana del 30 de julio, cuando se encontraba de guardia ordinaria. Sobre las 11:30 horas fue alertado por la Policía Judicial sobre la presencia de un cuerpo en la playa del Tarajal.
«Cuando llego, vemos un volumen de inmigrantes cruzando tanto a nado por el espigón como por la propia valla. En ese momento preví que el número de fallecidos iba a superar mi capacidad de respuesta», relata el médico forense.
Una cadena ininterrumpida de levantamientos
La dimensión de la emergencia obligó a activar de inmediato los protocolos de crisis con el Ministerio de Justicia. Según el testimonio de Aparcero, el trabajo en la playa fue incesante:
«Hacíamos una diligencia de levantamiento de cadáver y a los cinco minutos localizábamos otro sujeto fallecido, a los 10 minutos otro… no teníamos tiempo de parar. Salía gente del mar en parada cardiorrespiratoria; algunos salieron adelante con maniobras de reanimación, pero otros lamentablemente fallecían».
Durante las jornadas del 30 y 31 de julio, el equipo de forenses trabajó en turnos continuados de día y noche, sumando hasta 72 horas seguidas de labor. Para hacer frente a la saturación, se habilitaron las instalaciones del antiguo Hospital Militar de Ceuta, donde se practicaron las autopsias de forma intensiva con el apoyo de la Unidad Logística 23 del Ejército, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil y refuerzos del Ministerio.
| Cifras clave de la emergencia | Dato |
| Total de víctimas mortales | 82 personas |
| Cadáveres identificados a la fecha | 6 (3 por huellas dactilares, 3 por ADN) |
| Jornadas iniciales de trabajo continuo | 72 horas seguidas |
| Menores identificados para pruebas de edad | Más de 2.000 |
Dificultades en la identificación y rechazo de repatriación
A pesar de contar con la trazabilidad completa y garantizada de cada cuerpo mediante precintos de seguridad, el proceso de filiación avanza de forma lenta. De las 82 víctimas, únicamente se ha logrado identificar a seis ciudadanos marroquíes (tres mediante huellas dactilares y tres por cotejo directo de ADN con familiares).
El forense advierte que «los otros 76 fallecidos serán muy difíciles de identificar», ya que se depende de la información de cotejo que remitan las autoridades de Marruecos, país que actualmente rechaza la repatriación de los seis cuerpos ya identificados.
Evaluación de edad a menores
Junto a la gestión de los fallecidos, el IML afronta el reto de realizar pruebas de determinación de edad a más de 2.000 menores identificados tras el asalto. Para evitar el colapso del sistema local, el Ministerio de Justicia ha derivado parte de los expedientes a institutos forenses de otras provincias.
Aparcero explicó que las evaluaciones se realizan mediante criterios científicos de maduración del carpo y mineralización dental según las guías oficiales. Pese a la complejidad de fijar una edad exacta, el director del IML subrayó la fiabilidad del método: «El margen de error no es alto; podemos diferenciar claramente entre un menor y un mayor de edad, que es lo que le interesa a la Fiscalía».












