El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, abordó abiertamente los detalles de la negociación por Rodrigo Hernández durante su intervención en el programa ‘El Chiringuito’. El técnico portugués desveló los motivos por los que el internacional español y reciente campeón del mundo no acabó vistiendo la camiseta blanca antes de consumar su llegada al FC Barcelona. Según detalló el preparador madridista, la entidad blanca entabló contactos con el jugador y le presentó una propuesta económica destacada en el marco de las buenas relaciones institucionales con el Manchester City.
Sin embargo, las vacilaciones del mediocentro resultaron determinantes para frenar la operación. Mourinho reconoció que mantuvo varias conversaciones directas con el futbolista en las que percibió indecisión sobre su incorporación al proyecto. «Lo que pienso que ha pasado, y hablo de mí, es que las dudas que Rodri ha tenido me han creado dudas a mí. Es un jugador extraordinario y muy correcto con nosotros. Pienso que el Madrid es de una dimensión que no puede tener jugadores que se lo piensan dos veces. Si contactas, el jugador te tiene que preguntar cuándo tiene que ir», argumentó el entrenador luso.
Mourinho aprovechó para desear suerte a Rodri en su nueva etapa en la Ciudad Condal, aunque apostilló entre risas que confía en que no le vaya «demasiado bien» en el club azulgrana. Asimismo, dio por cerrado el mercado de fichajes en el apartado de entradas, manifestando su total confianza en los recursos que dispone actualmente en el vestuario. «No hay que fichar más. Yo no digo que no habrá más fichajes, el mercado está abierto, pero para mí está cerrado. Me gusta mucho la plantilla que tengo. No me falta Rodri. Tenemos soluciones, tenemos calidad y una plantilla hecha», sentenció.
Madurez en la vuelta al banquillo y normas de convivencia
Respecto a su retorno al banquillo de Chamartín, el técnico portugués señaló que afronta esta segunda etapa con «mucha más madurez», mostrando un perfil menos emocional y más controlado, si bien aclaró que conserva la esencia de su personalidad. «He cambiado mucho, pero el ADN es el mismo, obviamente. No puedo esconderme ni intentar ser lo que no soy. Siempre aprendo de los errores. Arrepentirse de algo que ha pasado no ayuda; aprender de las experiencias, sí», reflexionó en la entrevista emitida en Energy.
Durante la emisión, el preparador dio muestras de su tono distendido al explicar el origen de un moratón en el rostro. Entre bromas, reveló que la contusión se produjo cuando un futbolista de las categorías inferiores del Castilla le propinó un balonazo involuntario mientras llevaba puestas las gafas, matizando con ironía que ese incidente no condicionó su convocatoria en el último encuentro.
En relación a la gestión interna del vestuario, Mourinho alabó la predisposición y la actitud mostrada por el plantel desde su llegada. El técnico afirmó que los futbolistas están muy alineados con las pautas marcadas y que hasta la fecha no ha tenido necesidad de recurrir a su perfil más autoritario. Entre las exigencias operativas implantadas en el día a día, destacó pautas «básicas e innegociables» como la obligación de presentarse una hora antes del inicio de las sesiones de entrenamiento, desayunar bajo la supervisión directa del cuerpo de nutricionistas y ejecutar pautas de trabajo preventivo en el gimnasio.
Elogios a Mbappé y responsabilidad colectiva
La figura de Kylian Mbappé centró parte de los elogios del entrenador madridista, quien ensalzó tanto el nivel técnico como el compromiso profesional demostrado por el atacante francés desde el inicio del trabajo estival. «Mbappé es increíble. Me hizo reír en el entrenamiento. Es demasiado bueno. Es un jugador con un nivel estratosférico», aseveró. Mourinho subrayó además el gesto del galo de adelantar voluntariamente su reincorporación al equipo al 12 de agosto —a pesar de contar con permiso hasta el día 14— con el objetivo de llegar en óptimas condiciones al duelo contra el Schalke, completando posteriormente los entrenamientos con el mismo nivel de exigencia que el resto de sus compañeros.
El entrenador blanco rechazó señalar a Mbappé como responsable de las dificultades atravesadas por el equipo en la campaña anterior. En ese sentido, lamentó que técnicos como Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa hubieran «pagado los platos rotos» de una temporada impredecible. «Ganar o perder es multifactorial. Yo no acepto las culpas solo para unos y los aplausos solo para unos. Mucha gente ha fallado el año pasado, no solo jugadores o entrenadores», argumentó.
Por último, al ser consultado por las reacciones de la afición en el Santiago Bernabéu y la exigencia defensiva sobre las estrellas de la plantilla, el portugués reclamó un compromiso de conjunto que atañe también a futbolistas como Jude Bellingham. «Tenemos que ser más equipo todos. Tanto Mbappé como Bellingham tienen números increíbles y los dos han hecho un Mundial increíble. Tienes que conseguir que los mejores, dentro de una dinámica de equipo, sean ellos mismos. Creo que vamos en la dirección correcta. Ellos están ilusionados», concluyó.














