CEUTA. El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha elevado el tono de sus exigencias hacia la ministra de Migraciones, Elma Saiz, y la Delegación del Gobierno en Ceuta. La formación localista ha reclamado de forma explícita que las autoridades cumplan los acuerdos adoptados con los residentes de la periferia y hagan efectivo el traslado inmediato de las personas migrantes que continúan pernoctando en la vía pública.
La indignación de la formación surge tras los últimos acontecimientos registrados en Loma Colmenar, donde los vecinos se sorprendieron esta mañana con la llegada de migrantes procedentes de la playa del Trampolín. Desde el MDyC tildan esta acción de «inaceptable» y señalan que reubicar a estas personas de un punto a otro de la ciudad no solventa la problemática, además de contradecir abiertamente lo prometido por la Delegación del Gobierno a las asociaciones vecinales.
Situación crítica a tres semanas de la entrada masiva
Tres semanas después del fuerte repunte migratorio experimentado en Ceuta, el partido localista advierte que la realidad en las calles sigue siendo límite. Denuncian que aún hay miles de personas malviviendo en las barriadas en condiciones «infrahumanas», haciendo hincapié en la presencia de menores de edad durmiendo al raso.
Para el MDyC, es urgente que la administración central y la representación gubernamental en la ciudad asuman su responsabilidad y actúen sin más dilaciones:
- Cumplimiento de la palabra: Reclaman a la ministra Saiz, de visita en la ciudad, que ejecute el traslado real de las personas que deambulan por las periferias hacia los recursos adecuados.
- Recuperación de la normalidad: Insisten en que los vecinos no pueden seguir soportando en soledad el impacto social de esta crisis.
- Soluciones de fondo: Exigen no limitar la gestión a parches ni a «desplazamientos internos» de un barrio a otro.
La formación concluye que la atención a las barriadas y la gestión digna de la crisis migratoria requieren respuestas inmediatas por parte de las instituciones competentes para garantizar tanto la asistencia humanitaria necesaria como la convivencia vecinal.












