Los ciclistas tuvieron que detenerse a 16 kilómetros de la meta entre Gruissan y Font Romeu al transformarse la calzada en una pista blanca, viéndose obligados a resguardarse en unas instalaciones cercanas a La Cabanasse.
La tercera etapa de La Vuelta a España 2026, que conectaba la localidad de Gruissan con la estación de Font Romeu, tuvo que ser suspendida de forma definitiva este lunes debido a una fortísima granizada desencadenada en los últimos 16 kilómetros del recorrido. La severidad de las precipitaciones cubrió el asfalto por completo hasta convertir la carretera en una peligrosa pista blanca, imposibilitando la continuidad de la prueba por motivos de seguridad.
La situación de extrema complejidad ambiental se desencadenó cuando el pelotón perseguía a dos corredores que marchaban destacados en la cabeza de carrera. Ante la evidencia de que el granizo no remitía y el estado del firme empeoraba por momentos, el ciclista esloveno Tadej Pogacar, situado al frente del grupo principal, levantó la mano para señalar al resto de integrantes que la competición debía detenerse. El gesto del corredor esloveno provocó la parada inmediata del pelotón.
El parón dejó imágenes de notable incertidumbre en pleno recorrido pirenaico. Entre ellas, la protagonizada por el corredor español Mikel Landa, quien dejó una de las secuencias más comentadas de la jornada al desviarse de la calzada y correr a resguardarse del violento granizo bajo el paraguas de un aficionado que presenciaba la carrera desde la cuneta, según atestigua una grabación difundida a través de las redes sociales.
Ante la imposibilidad de continuar pedaleando, la totalidad de los ciclistas tuvo que buscar cobijo de urgencia en unas instalaciones próximas a la zona de La Cabanasse. En ese punto se vivieron momentos de expectación hasta que la propia dirección de carrera confirmó de manera oficial la cancelación definitiva de la jornada.














