El Gobierno del Reino de Marruecos ha vuelto a poner de manifiesto su pretensión soberana sobre Ceuta y Melilla en el marco de una ceremonia institucional de máxima solemnidad. El ministro de Habices y Asuntos Islámicos, Ahmed Toufiq, aludió este lunes por la tarde a la ciudad de Ceuta y evocó la «liberación de los territorios ocupados» durante la conmemoración oficial del Nacimiento del Profeta (Mawlid), un acto celebrado en el Palacio Real de Rabat y presidido por el propio rey Mohamed VI.
La intervención adquiere una trascendencia política singular al haberse producido en un escenario formal ante el jefe del Estado marroquí, el príncipe heredero Hassan y el príncipe Rachid, y no en un fuero académico o mediante declaraciones de carácter informal.
Alegato histórico y religioso ante el monarca
Durante su alocución, retransmitida por medios oficiales, Toufiq repasó la relevancia de Ceuta dentro del legado religioso y cultural marroquí, citando a eruditos históricos procedentes de la ciudad como el cadí Ayyad o Abu Abbás Al Ozfi.
El ministro enlazó el recuerdo de la ciudad autónoma con la obra Las guías de los caminos del bien, del Imam Al-Jazuli, destacando que dicho texto sirvió históricamente para la resistencia y la «defensa de la integridad territorial frente a la ocupación ibérica». Esta argumentación entronca con mensajes previos del monarca alauí ante el Consejo Superior de Ulemas, donde la misma obra fue presentada como símbolo de la lucha por la liberación de territorios.
Escalada de posicionamientos tras los incidentes fronterizos
De acuerdo con el medio especializado Assahifa, la inclusión de este mensaje integra las alusiones a Ceuta de forma directa en la estrategia diplomática y soberana del país vecino.
Se trata del segundo miembro del Gabinete marroquí que reivindica públicamente las ciudades autónomas españolas desde los acontecimientos del pasado 31 de julio. La pasada semana, el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, reafirmó la tesis del «derecho histórico y geográfico» sobre ambos territorios y propuso la creación de una comisión bilateral para abordar su «retorno al seno de la patria».
La reiteración de estos discursos patrióticos en presencia del rey Mohamed VI consolida la permanencia de la reivindicación territorial sobre Ceuta y Melilla en la agenda institucional de Marruecos, combinando la memoria histórica con las pretensiones soberanas en pleno contexto de tensión bilateral.












