El presidente de la Ciudad Autónoma interviene en ‘El Hormiguero’ para denunciar que la crisis vivida tras la entrada masiva responde a una «invasión en toda regla» instigada por Marruecos, exigiendo el retorno total de los llegados y una frontera controlada por España y Europa.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, ha protagonizado este lunes una intervención de elevado calado político en el programa El Hormiguero, conducido por Pablo Motos. Arropado por los aplausos del público presente en el plató, el dirigente ceutí inició su discurso con una firme declaración de intenciones al proclamar que «estar con Ceuta es estar con España», al tiempo que agradeció las muestras de respaldo recibidas en todo el país y reivindicó la resistencia ciudadana al grito de «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende».
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Durante la entrevista, Vivas analizó las causas que condujeron a la entrada masiva de personas en la ciudad y situó la responsabilidad directamente en la gestión del Ejecutivo central. Al ser cuestionado sobre la falta de preparación en el paso fronterizo a pesar de las señales previas, el presidente ceutí sostuvo que en la actuación de la administración general ha existido «indolencia», «irresponsabilidad» y «un manifiesto intento de no molestar a Marruecos». En este sentido, fue contundente al aseverar que «el Gobierno de la nación no ha estado a la altura de sus obligaciones constitucionales».
Según reveló el jefe del Ejecutivo autonómico, las autoridades de la ciudad autónoma advirtieron a Moncloa tras registrar la entrada de unas 1.500 personas en una sola semana y observar cómo la ocupación en los centros de acogida de menores pasaba de 180 a 800 plazas. Frente a estas alertas, la respuesta recibida desde Presidencia fue que la situación se encontraba bajo control, llegando a transmitirse al jefe de gabinete de Vivas el mensaje: «Ya no llames más. No te pongas más pesado».
Asimismo, el dirigente recordó que el 27 de julio solicitó formalmente la activación de la Ley de Seguridad Nacional, la declaración de la emergencia, el establecimiento de un mando único y el refuerzo de los efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Sin embargo, la contestación remitida el 29 de julio calificó el escenario como «lo de todos los veranos», jornada previa al inicio de las entradas masivas. A juicio de Vivas, si se hubiesen desplegado todos los medios estatales en materia de prevención y contención, los acontecimientos «se podían haber evitado y se tendrían que haber evitado».
El rechazo al término «crisis migratoria» y el papel de Marruecos
Uno de los puntos clave del discurso de Juan Vivas fue la calificación de los hechos acaecidos en la frontera sur. El presidente rechazó el concepto de «crisis migratoria» y afirmó tajantemente que «lo que ha vivido Ceuta y lo que se está viviendo en Ceuta ha sido una invasión en toda regla». Para justificar esta afirmación, aportó la cifra de aproximadamente 80.000 entradas contabilizadas en un margen de 30 horas sobre una localidad que cuenta con una población similar, lo que ha generado una profunda angustia entre los residentes.
Vivas acusó directamente al Reino de Marruecos de instrumentalizar los deseos de emigrar de su propia población para buscar «la desestabilización de Ceuta y poner en jaque la integridad territorial de España». Recordó además que el país vecino no reconoce la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y que históricamente «ha procurado desde siempre la asfixia de nuestras dos ciudades». Por este motivo, reclamó que las relaciones bilaterales se articulen sobre los principios de «respeto y reciprocidad» y «no en la sumisión».
En el marco de esta valoración, el presidente autonómico cuestionó la organización conjunta del Mundial de fútbol entre España, Portugal y Marruecos: «Es imposible que Marruecos nos haga lo que nos ha hecho y al mismo tiempo vayamos a organizar un Mundial de fútbol con Marruecos». Respecto al control fronterizo, Vivas defendió que el paso debe permanecer bajo la gestión exclusiva de España y la Unión Europea al considerar que el país vecino «no es un país fiable y a la vista está».
Inseguridad ciudadana y ruptura de la confianza en Pedro Sánchez
El presidente ceutí rebatió de forma directa las afirmaciones del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, relativas a que la percepción de inseguridad en la zona es «subjetiva», acusándolo de pretender «inventarse una realidad paralela». Vivas aportó datos estadísticos para reflejar el deterioro del orden público, señalando que en el mes de agosto los expedientes del 112 vinculados a la seguridad ciudadana se incrementaron un 600 %, los relativos a intervenciones de Bomberos subieron un 500 % y las incidencias en el entorno portuario se dispararon un 2.000 %.
Al describir la coyuntura actual, advirtió de que la ciudad se encuentra en «una situación límite» y en «alerta máxima» desde el punto de vista de la seguridad nacional, asegurando que «Ceuta está en una olla a presión que en cualquier momento puede estallar» y que «si no llegan soluciones puede haber una desgracia en cualquier momento». Para revertir el escenario y recuperar la normalidad previa al 29 de julio, Vivas sentenció que la única vía posible es «el retorno de todos los que han llegado a Marruecos. Todos, sin exclusión».
En el terreno estrictamente político, la entrevista dejó una rotunda declaración sobre la figura del presidente del Gobierno: «Los antecedentes inhabilitan la posibilidad de que yo confíe en Pedro Sánchez para proteger Ceuta» y «para proteger a España». Asimismo, defendió la personación de la Ciudad Autónoma como acusación particular en la causa instruida en la Audiencia Nacional para esclarecer las responsabilidades de lo sucedido, remarcando que «sin verdad no habrá futuro».
Por último, Juan Vivas contrastó el distanciamiento con Moncloa —con cuyo titular no ha vuelto a hablar tras las conversaciones mantenidas durante los días de las entradas— con el papel desempeñado por la Jefatura del Estado. El dirigente reveló haber mantenido cuatro conversaciones telefónicas con Felipe VI, señalando que no conoce a ninguna otra autoridad estatal tan interesada por la situación de Ceuta como el monarca. Vivas concluyó su intervención haciendo un llamamiento a la ciudadanía para mantener la serenidad y la unidad, pidiendo al conjunto de España «que no nos olviden» y advirtiendo de que «si naufraga Ceuta, naufraga España».








