El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha evitado exigir responsabilidades directas a Marruecos por la entrada masiva de migrantes registrada en Ceuta y ha defendido la colaboración mantenida con Rabat desde el inicio de la crisis. El responsable de la diplomacia española ha calificado lo ocurrido como un “hecho inédito” y ha asegurado que las personas que entraron irregularmente regresarán a sus países de origen.
Albares ha mantenido la posición expresada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y ha destacado la importancia de conservar unas buenas relaciones con Marruecos para gestionar la situación fronteriza y agilizar los retornos.
“Marruecos ofreció desde el primer minuto su colaboración para el retorno de personas y la sigue realizando para que todas las personas regresen”, afirmó el ministro durante una entrevista en RTVE.
El titular de Exteriores reconoció que la magnitud de los acontecimientos obliga al Gobierno a estudiar lo sucedido. “Es un hecho inédito y lo tenemos que analizar”, señaló antes de recordar que Ceuta y Melilla son ciudades españolas y que sus fronteras presentan unas características especiales.
Albares también trasladó un mensaje de apoyo a los ciudadanos afectados por una crisis que ha alterado la actividad comercial, la seguridad y la vida cotidiana en Ceuta.
El Gobierno apunta a una actividad inusual en redes sociales
El ministro atribuyó parte de la movilización a una actividad inusual en las redes sociales, que no habría sido detectada previamente por los servicios de inteligencia ni por las autoridades españolas y marroquíes.
El Gobierno sostiene que mensajes, rumores e informaciones engañosas habrían contribuido a movilizar a miles de personas hacia la frontera. Albares evitó ofrecer una cifra concreta sobre el número de entradas y remitió los datos oficiales al Ministerio del Interior.
También acusó a la oposición y a sectores que calificó como parte de la “internacional reaccionaria” de difundir bulos y utilizar políticamente la crisis.
Albares defiende mantener abiertos los canales con Rabat
Pese a la gravedad de lo ocurrido, el ministro insistió en la necesidad de mantener abiertos los principales canales de comunicación con Marruecos y reforzar la cooperación entre ambos países.
La colaboración con Rabat será uno de los asuntos que España trasladará a los representantes europeos en las reuniones previstas para abordar la situación migratoria y la protección de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Albares no anunció nuevas medidas concretas para evitar que se repitan episodios similares, aunque defendió que la relación bilateral y la coordinación con Marruecos son esenciales para controlar los movimientos migratorios y ejecutar los retornos.
El Gobierno confía ahora en que la cooperación entre ambos países permita reducir la presión sobre Ceuta y devolver progresivamente a quienes accedieron de manera irregular, respetando los procedimientos aplicables en cada caso.
















