El ministro de Asuntos Exteriores inicia este jueves su primera visita oficial a Argel desde el estallido del conflicto en 2022. El objetivo: recuperar el Tratado de Amistad y asegurar el suministro de gas en plena inestabilidad por la guerra de Irán.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, aterriza este jueves en Argelia con una misión crítica: escenificar la reconciliación definitiva entre España y su principal proveedor de gas. Tras casi cuatro años de una ruptura sin precedentes, provocada por el histórico giro del Gobierno de Pedro Sánchez a favor del plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental, la diplomacia española busca ahora un difícil equilibrio en el Magreb.
Los objetivos de la misión: Gas, comercio y migración
La visita de Albares no es solo un gesto protocolario; es un movimiento estratégico condicionado por el complejo contexto internacional de marzo de 2026:
- Seguridad Energética: Con el mercado energético global sacudido por la guerra en Irán, asegurar el flujo de gas argelino hacia España es la prioridad absoluta de la Moncloa.
- Normalización Comercial: Se busca el levantamiento total de las trabas a las empresas españolas, que han sufrido pérdidas millonarias desde que Argelia suspendiera el Tratado de Amistad y Cooperación en junio de 2022.
- Control Migratorio: Argelia es un socio indispensable para frenar la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo occidental, que ha repuntado en los últimos meses.
El difícil equilibrio con Marruecos
El gran reto de Albares será convencer a sus homólogos argelinos de que la «nueva etapa» de relación con Marruecos no es incompatible con una alianza estratégica con Argelia. Aunque el Gobierno de Abdelmadjid Tebboune restableció a su embajador en Madrid a finales de 2024, las heridas por la cuestión del Sáhara siguen abiertas.
«Argelia es un socio estratégico, fiable y un país amigo», ha declarado Albares antes de partir, evitando menciones directas al Sáhara que pudieran descarrilar los encuentros.
Preparando la Cumbre Sánchez-Tebboune
Esta visita oficial sirve también como avanzadilla para organizar una futura Reunión de Alto Nivel (RAN) que sería presidida por Pedro Sánchez y el presidente Tebboune. El éxito de este viaje se medirá por la capacidad de Albares para que Argelia acepte reactivar formalmente el Tratado de Amistad, un paso administrativo necesario para que la relación política vuelva a la normalidad institucional plena.
El ministro se reunirá con su homólogo, Ahmed Attaf, y se espera que sea recibido en audiencia por el presidente argelino, un encuentro que fue cancelado en intentos previos y que hoy se interpreta como la señal definitiva del deshielo.




















