La Fiscalía se opone a retirar la fianza de un millón de euros a Jonathan Andic, apuntando a las desavenencias económicas y los mensajes intervenidos como indicios clave del presunto homicidio del fundador de Mango.
La investigación judicial en torno a la muerte de Isak Andic, fundador del imperio textil Mango, ha dado un vuelco definitivo. La Fiscalía Provincial de Barcelona se ha opuesto formalmente al recurso de apelación presentado por la defensa de su primogénito, Jonathan Andic, manteniendo la fianza de un millón de euros y la retirada de pasaporte dictadas por la jueza instructora. El Ministerio Público sustenta su acusación en una serie de mensajes de WhatsApp recuperados de los teléfonos familiares, donde quedan de manifiesto las graves tensiones estructurales entre padre e hijo meses antes del trágico suceso.
El elemento más incriminatorio desvelado en los últimos informes de los Mossos d’Esquadra es un mensaje enviado por Jonathan Andic a su progenitor en julio de 2024, apenas cinco meses antes del fallecimiento del empresario. En dicho texto, enmarcado dentro de un proceso de terapia familiar, el primogénito reflexionaba de manera explícita sobre sus recurrentes disputas: «No me extraña que pensaras que era capaz hasta de matarte». Para los investigadores, esta comunicación no es una simple frase desafortunada, sino el reflejo de un clima de hostilidad latente.
En otra comunicación posterior, fechada en julio de 2025, Jonathan insistía en la misma línea rupturista al dirigirse al fundador de Mango: «Comprendo que era imposible sanear nuestra relación, no me sorprende que la cuerda se rompiera».
El móvil económico y la amenaza de desheredar
La tesis que manejan la policía autonómica catalana y la jueza de Martorell apunta a un móvil estrictamente económico. Los informes policiales revelan desavenencias de larga duración relacionadas con la gestión del patrimonio familiar y, de forma específica, los planes de Isak Andic de destinar una parte sustancial de su fortuna a una fundación con fines sociales, reduciendo así la cuantía de la herencia de sus descendientes.
Los documentos intervenidos a la psicoterapeuta familiar que trataba al clan Andic confirman la gravedad de la crisis. En mayo de 2024, la terapeuta recordó por escrito al propio Isak que en sesiones previas este había manifestado formalmente su intención de «desheredar» a su hijo mayor. Un mes más tarde, el fundador de Mango definió la relación con Jonathan ante la profesional como «igual de regular o mal, normal», limitando el trato a «justo lo diplomático, saludar y tal y nada más».
La sombra del crimen en Montserrat
El luctuoso suceso ocurrió en diciembre de 2024 en el macizo de Montserrat. Isak Andic falleció tras precipitarse al vacío desde una altura aproximada de 100 metros en el entorno de las cuevas de salitre de Collbató (Barcelona). El empresario se encontraba realizando una excursión a solas con Jonathan, quien hasta el momento ha defendido que se trató de un fatal accidente fortuito.
Sin embargo, las pesquisas técnicas añaden elementos de sospecha. Los Mossos d’Esquadra realizaron peritajes técnico-fotográficos minuciosos en la denominada «escena del crimen» y rastrearon la geolocalización de los dispositivos móviles, detectando visitas previas del investigado a la zona exacta del despeñamiento. Asimismo, la policía ha denunciado la imposibilidad de recuperar parte del historial digital de Jonathan Andic debido a que este reportó la pérdida de su terminal telefónico durante un viaje relámpago a Quito (Ecuador) en marzo de 2025, sin haber realizado copias de seguridad previas.
Investigación a la terapeuta y estrategia de la defensa
En una de las vertientes más complejas de la instrucción, la jueza penal ha ordenado formalmente a los Mossos d’Esquadra abrir una línea de investigación específica sobre la «influencia» que la psicoterapeuta familiar pudo haber ejercido en los hechos, intentando esclarecer si terceras personas pudieron intervenir u orientar el trágico desenlace de manera indirecta.
Por su parte, el equipo legal de Jonathan Andic, capitaneado por el renombrado penalista Cristóbal Martell, rechaza de forma categórica la reconstrucción de la Fiscalía. La defensa sostiene en su recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona que la relación entre padre e hijo en los meses anteriores al fallecimiento era «buena» y desmiente cualquier fricción motivada por la herencia o la fundación benéfica. Los abogados alegan que las conclusiones policiales incurren en contradicciones, justifican las visitas a la zona como meras excursiones previas y exigen el levantamiento inmediato de las medidas cautelares financieras y de restricción de movimientos sobre el heredero de Mango.












