La Fiscalía General de Venezuela solicitó y obtuvo ante un tribunal la revocación de la libertad concedida al dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, pocas horas después de su excarcelación, argumentando que el político habría incumplido las condiciones de la medida cautelar que le permitió salir de prisión.
Según un comunicado oficial del Ministerio Público, las medidas cautelares están condicionadas al “cumplimiento estricto de las obligaciones impuestas por los tribunales”, y por ello se pidió que Guanipa sea trasladado a un régimen de detención domiciliaria.
Este giro ocurre luego de que el líder del partido opositor Primero Justicia fuera liberado el pasado domingo tras pasar casi nueve meses en prisión bajo cargos que él y sus aliados —incluida la líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado— consideran arbitrarios y políticos.
Poco después de su salida, Machado denunció que hombres fuertemente armados se llevaron a Guanipa, en lo que su entorno describió como un acto de detención o secuestro por parte de fuerzas estatales no identificadas. Su hijo, Ramón Guanipa, también reportó que alrededor de diez personas interceptaron a su padre tras su liberación.
Guanipa, exgobernador del estado Zulia y figura histórica de la oposición venezolana, había encabezado una caravana de apoyo a familiares de presos políticos y exigió la liberación de otros detenidos antes de que se produjeran estos acontecimientos.
La situación se da en un momento de tensión política en Venezuela, en medio de anuncios de excarcelaciones masivas y un debate en el Parlamento sobre una posible ley de amnistía para presos políticos, que ha sido presentada como parte de un proceso de transición política en el país.















