La serie diaria vive un momento de máxima tensión con la declaración sentimental que altera los planes de Manuel, la preocupación generalizada por la salud de la hija de María Fernández y la crisis familiar de Jacobo.
El desarrollo argumental de la serie de época de Televisión Española, ‘La Promesa’, alcanza un punto de gran trascendencia en el capítulo 866 que se emite este lunes 13 de julio. Las dinámicas entre los principales habitantes del palacio se ven profundamente alteradas por revelaciones sentimentales inesperadas, el empeoramiento en la salud de un recién nacido y las noticias trágicas que llegan desde el exterior, marcando el rumbo de las tramas de la producción.
La situación de Julieta y Ciro da un giro radical a raíz de los últimos movimientos laborales de este. Tras haber aceptado el pacto propuesto por Manuel, Ciro se integra de manera definitiva en las actividades de la empresa de aviación. Movido por el entusiasmo que le genera su nuevo cargo y la proyección de su posición profesional, Ciro realiza una propuesta directa a Julieta que la deja completamente conmocionada: la posibilidad de tener un hijo juntos para celebrar este avance.
La confesión sentimental de Julieta y el dilema de Manuel
Esta proposición contrasta de forma frontal con los verdaderos deseos de Julieta, quien previamente ya había manifestado su disconformidad con respecto al acuerdo económico alcanzado entre Ciro y Manuel. Ante la insistencia de su pareja, Julieta reitera su firme intención de abandonar las dependencias de La Promesa. Sin embargo, los motivos de su marcha van mucho más allá de un simple descontento residencial.
En un acto de determinación, Julieta se arma de valor ante Manuel y le confiesa abiertamente toda la verdad sobre los sentimientos que guarda en secreto: el motivo real por el que desea marcharse de La Promesa es porque está completamente enamorada de él. Manuel, quien comparte los mismos sentimientos y se encuentra igualmente enamorado de Julieta, se debate en un dilema complejo. El joven intenta convencerla para que permanezca en el palacio, a pesar de ser consciente de que dicha decisión implicará sufrir los rigores y las dificultades de un amor considerado imposible.
Incertidumbre médica por la salud de la hija de María Fernández y Carlo
En el plano del servicio y los cuidados médicos, la preocupación se extiende por todas las estancias del palacio. Pía continúa custodiando los secretos relativos al fallecimiento de Jana, manteniendo su sufrimiento en la intimidad y teniendo a Ricardo como su único confidente en esta materia. Durante una visita de Manuel a la niña recién nacida, este le traslada a María Fernández que no debe sentirse en la obligación de llamarla Jana. Por su parte, Samuel admite públicamente la pena que le produce no haber tenido descendencia, un sentimiento que se ve agravado por la presencia de la menor.
La situación médica empeora cuando Pía confirma los peores temores que albergaba María Fernández: a su niñita le ocurre algo. El facultativo médico personado en La Promesa ratifica formalmente que la bebé de María padece una afección, aunque reconoce desconocer el diagnóstico exacto. Esta falta de certeza médica y la incertidumbre generalizada provocan una honda angustia tanto en María como en Carlo, quienes no obstante reciben el respaldo y el apoyo unánime de todos los miembros y habitantes de la finca.
Malas noticias familiares para Jacobo y pactos de silencio
De forma paralela, las tramas secundarias añaden más presión a la convivencia en La Promesa. Curro cumple su compromiso con Leocadia y media para facilitar que Ángela realice un viaje junto a ella; no obstante, Ángela interpreta este movimiento con desconfianza, al considerar que se trata de una trampa orquestada por su madre. Ante las presiones del entorno, Ángela y Curro adoptan la determinación de mentir deliberadamente sobre los planes de su futuro. Mientras tanto, Petra muestra su satisfacción al confirmarse que su hermana no llegará acompañada por Máximo, una reacción que despierta la atención de los presentes. Las cocineras de palacio interrogan a Petra acerca de su hermana Tomasa, pero la antigua ama de llaves opta por guardar absoluto silencio.
Por último, Jacobo se convierte en el centro de las preocupaciones de sus allegados tras la recepción de un telegrama que contiene malas noticias del exterior: su madre y su hermano han sufrido un accidente. A pesar de que su padre asegura en la misiva que el percance no reviste gravedad, Jacobo se muestra profundamente incrédulo. Ante su evidente inquietud, Adriano le anima a desplazarse para reunirse con sus familiares, una opción que Jacobo rechaza inicialmente. No obstante, Martina interviene para ofrecerle su apoyo personal y le propone realizar juntos el viaje para visitar a los afectados y comprobar su estado de primera mano.


















