La boda de Adriana y Rafael deja paso a la urgencia: la protagonista se pone de parto y la partera no aparece
Tras el torbellino de emociones vivido durante el esperado enlace entre Adriana y Rafael, los habitantes de Valle Salvaje no tendrán ni un respiro. Este martes, la serie de Bambú Producciones da un giro dramático hacia la maternidad en un episodio marcado por la angustia y las visitas imprevistas que prometen sacudir los cimientos del palacio.
Un parto de riesgo y sin asistencia
La alegría por la boda se transforma rápidamente en tensión cuando Adriana se pone de parto. Lo que debería ser un momento de felicidad se convierte en una pesadilla para la familia: la partera no llega a tiempo y la desesperación se apodera de todos en la Casa Grande. Sin asistencia profesional y con los nervios a flor de piel, Rafael y el resto de los presentes deberán enfrentarse a una situación límite que pondrá a prueba su entereza.
Pepa toma una decisión drástica
En la Casa Pequeña, el ambiente no es menos convulso. Pepa ha llegado a su límite y le confiesa a Francisco una noticia que lo cambiará todo: ha decidido abandonar su hogar. Esta partida, de confirmarse como definitiva, supondrá un duro golpe para la convivencia y obligará a Francisco a replantearse su futuro sin uno de sus apoyos fundamentales.
Una visita inesperada y misteriosa
Mientras Adriana lucha por traer a su hijo al mundo, el palacio recibe a un invitado que nadie esperaba. Se trata de alguien muy cercano a Braulio cuya aparición repentina despierta todas las alarmas. ¿Viene en son de paz o busca reabrir viejas heridas tras el enlace matrimonial? Las intenciones de este nuevo personaje serán clave para el desarrollo de las tramas en las próximas entregas.



















