El serial de época de Televisión Española, ‘Valle Salvaje’, inicia una nueva semana de emisiones este lunes, 18 de mayo, con la difusión de su capítulo 417. Los acontecimientos de este lunes conectan directamente con los sucesos del último episodio, donde Alejo intentó averiguar la opinión de Mercedes sobre el acuerdo propuesto por Dámaso a su hermano Rafael.
En dicha ocasión, Mercedes recriminó a Dámaso que su única intención era generar el caos en el palacio, exigiéndole que mantuviera al margen a sus sobrinos. Paralelamente, Victoria advirtió a Dámaso sobre la falta de fiabilidad de Mercedes, mientras don Hernando ejercía presión sobre ella para esclarecer el fallecimiento de los bandidos que atentaron contra sus vidas en la calesa. En el entorno del servicio, Enriqueta ordenó a su hijo Braulio acceder al libro de cuentas, y Bárbara transmitió a Luisa su inquietud por el paradero de su verdadero sobrino y la insistencia de Victoria para que se traslade a la Casa Grande con Pedrito.
En la emisión del capítulo 417, la tensión se incrementa de forma notable cuando Bárbara y Luisa descubren que un tercero ha interceptado sus palabras. Ambas mujeres se encontraban debatiendo la conveniencia de confesarle a Rafael toda la verdad sobre el hijo de Adriana cuando se percatan de la presencia del testigo. Esta filtración involuntaria deja el gran secreto de la serie en una posición de absoluta vulnerabilidad, compartida ahora con un miembro de la casa cuya identidad suscita serios temores.
Por otro lado, el supuesto estado de gestación de Matilde experimenta un giro que complica la mentira construida a su alrededor. Después de que la propia Matilde manifestara notar la presencia de su bebé, Pepa interviene para realizar una comprobación y ratifica que existe movimiento en la tripa de la doncella, asumiendo por ello que el embarazo es real. Ante la evolución de los hechos, Benigna se ve obligada a confesarle a Victoria que Matilde está plenamente convencida de albergar un hijo en sus entrañas, aprovechando el encuentro para lanzarle una advertencia sobre un asunto de gran importancia que debe comunicarle de inmediato.
En las estancias nobles, la relación entre Mercedes y Dámaso se resiente debido a las reservas de información. Mercedes decide confrontar a su aliado y le expone con claridad que percibe que siempre le relata la verdad a medias, ocultándole datos cruciales. Sin ambigüedades, Mercedes le pregunta de manera directa si fue él quien ejecutó a los bandidos que supuestamente perpetraron el ataque contra la calesa en la que viajaban Dámaso y Victoria, una línea de investigación que entronca con las presiones previas de don Hernando.
Mientras tanto, en el apartado de la gestión del palacio, Braulio procede a ejecutar las directrices que le encomendó su madre, Enriqueta. Para ello, aborda a Atanasio y le interroga sobre las dificultades que entraña la gestión de la contabilidad de las finanzas del ducado. Atanasio defiende su labor argumentando la extrema precisión que requiere su cometido y, como prueba de la complejidad de su trabajo, le muestra directamente el libro de cuentas oficial del palacio, permitiendo el acceso a la información requerida por Enriqueta.
Finalmente, la situación de Leonor sigue sin resolverse de manera favorable. Tras los intentos de Rosalía por persuadir a Rafael para que permitiera a su hermana permanecer en la Casa Grande al cuidado de la pequeña María, Leonor recurre a Francisco y a Pepa. La antigua cuidadora les consulta si existe alguna acción que pueda emprender para tratar de restablecer la confianza perdida de Rafael y lograr así que este la autorice a retomar sus funciones de atención a la menor, una opción que por el momento se mantiene bloqueada por la negativa del caballero.















