La CBF ha presentado una queja formal para que se le valide el gol anulado al ‘7’ ante Escocia. Argumentan falta de criterio en el VAR y ponen como ejemplo una jugada de Argentina frente a Austria.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) ha decidido plantarse ante la FIFA. Según adelantó el medio Estadão y confirmó el Diario AS, el máximo organismo del fútbol brasileño ha enviado una carta de queja formal a la FIFA exigiendo la rectificación del gol anulado a Vinicius Junior en el partido contra Escocia. La jugada no es menor: de habérsele concedido, habría supuesto el hat-trick del madridista y su asalto al coliderato por la Bota de Oro del Mundial.
Lo llamativo del caso es el as bajo la manga que ha guardado Brasil en su documento de protesta: un gol de Leo Messi.
El «doble rasero» del VAR como argumento
La CBF exige coherencia y consistencia en el uso de la tecnología. Para justificar que el tanto de Vinicius debió subir al marcador, Brasil utiliza como contraejemplo la jugada que originó el primer gol de Messi en el triunfo de Argentina sobre Austria.
En aquella acción, Alexis Mac Allister derribó por detrás a un futbolista austriaco en el inicio de la jugada, pero ni el árbitro ni el VAR señalaron nada, validando el gol del ’10’. Brasil denuncia que con Vinicius se midió con una vara totalmente distinta una acción que consideran un simple «lance del juego».
El extracto de la carta enviada a la FIFA:
“A lo largo de la competición, se hizo hincapié en respetar la interpretación del árbitro en el terreno de juego y limitar la intervención a situaciones que implican errores claros y manifiestos. Creemos que esta filosofía beneficia al fútbol, preserva la autoridad del árbitro y contribuye positivamente a la fluidez del juego”.
Un choque fortuito, no una falta
Para la delegación brasileña, la decisión de anular el gol de Vini fue un error flagrante del videoarbitraje, ya que el central escocés Jack Hendry chocó de manera fortuita con la pantorrilla del delantero brasileño mientras ambos disputaban un balón dividido. Sostienen que el contacto fue mínimo, sin voluntariedad, y que el VAR nunca debió intervenir al no tratarse de un «error claro y manifiesto» del colegiado principal.
Con este movimiento de despachos, Brasil eleva la tensión arbitral en el torneo y busca proteger a su gran estrella en la carrera individual por ser el máximo goleador del Mundial de 2026.
















