Barcelona — El expresidente de la Generalitat de Cataluña y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha reaccionado este jueves, 16 de julio de 2026, al histórico fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Aunque ha calificado la resolución como una «victoria ganada a pulso», ha advertido de que el proceso judicial está lejos de haber concluido y que la batalla se traslada ahora por completo al escenario judicial español.
En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Puigdemont ha recurrido a una metáfora futbolística para ilustrar la nueva fase que se abre a partir de hoy tras el espaldarazo de Luxemburgo:
«El partido ya no se jugará en Europa, sino en el Bernabéu. Sabemos a quién nos enfrentamos y algunos no nos llamamos a engaño».
Una victoria que allana su regreso a Cataluña
El pronunciamiento del TJUE, que valida la plena conformidad de la ley de amnistía con el derecho comunitario, despeja de forma notable el camino para el retorno del expresidente a territorio nacional, al que no regresa desde su marcha en el otoño de 2017.
No obstante, su aplicación efectiva queda ahora a expensas de la justicia española. En particular, del Tribunal Constitucional, que deberá resolver si rectifica la decisión previa del Tribunal Supremo de no aplicarle la medida de gracia.
La amnistía como herramienta para la independencia
A pesar del optimismo por la resolución judicial europea, Puigdemont ha querido dejar claro que el fin de las causas judiciales no representa el destino final de su estrategia política.
El líder de Junts ha insistido en que el objetivo de acabar con lo que denomina «represión» no debe entenderse como una búsqueda de «beneficio personal» para los encausados. Al contrario, ha remarcado que la aplicación de la amnistía es un paso estratégico necesario «para poder recuperar fuerzas y recursos y centrarse en el objetivo principal, que es la independencia de Cataluña».














