Las primeras estimaciones manejadas por el Gobierno español sitúan en alrededor de 49.000 las personas que cruzaron desde Marruecos hacia Ceuta durante las últimas 24 horas. La llegada sin precedentes ha desbordado los recursos de la ciudad autónoma, ha obligado a reforzar la frontera con militares y policías especializados y deja, por el momento, al menos 19 fallecidos.
La cifra fue comunicada por fuentes ministeriales y difundida por Reuters y la Cadena SER, que atribuye el cálculo al Departamento de Seguridad de Defensa. Se trata todavía de una estimación preliminar, pendiente de un balance oficial consolidado que determine el número exacto de entradas, devoluciones, menores y personas que hayan regresado voluntariamente a Marruecos.
El cálculo incluye las entradas registradas por tierra y por mar durante la jornada del jueves y la madrugada del viernes. Miles de personas accedieron bordeando el espigón fronterizo del Tarajal, atravesando puntos del perímetro o lanzándose al agua desde la costa marroquí. Reuters considera que una llegada cercana a las 50.000 personas en un solo día no tiene precedentes recientes en Ceuta.
Las estimaciones apuntan además a que al menos 7.000 de las personas llegadas serían menores de edad, una circunstancia que aumenta la presión sobre los servicios de protección y acogida. La población habitual de Ceuta ronda los 83.000 habitantes, por lo que la cifra provisional equivale a más de la mitad de los residentes de la ciudad.
La llegada masiva desbordó inicialmente a los efectivos destinados en la frontera y obligó al Gobierno a activar refuerzos procedentes de la península. El dispositivo incluye unidades militares de apoyo y agentes especializados, mientras la Guardia Civil mantiene las competencias sobre el control del perímetro fronterizo.
La prioridad de los refuerzos es recuperar el control de los accesos, atender a las personas heridas y responder a una emergencia humanitaria que ha dejado a miles de migrantes, incluidos menores no acompañados, durmiendo en parques, aceras y otros espacios públicos.
El balance de víctimas también continúa aumentando. Reuters informó de 19 cuerpos localizados en el agua, mientras fuentes policiales citadas por EFE elevaron igualmente a 19 el número provisional de fallecidos. Muchas de las víctimas murieron ahogadas al intentar alcanzar Ceuta, aunque también se investigan fallecimientos relacionados con una avalancha junto al Tarajal.
Al mismo tiempo, las autoridades españolas y marroquíes han reforzado la vigilancia a ambos lados de la frontera. Marruecos desplegó cañones de agua y material antidisturbios para impedir nuevas aproximaciones, mientras grupos de personas continuaban buscando rutas por la costa. Los restos de varios vehículos quemados eran visibles en la zona marroquí después de los enfrentamientos registrados durante la noche.
También se han producido los primeros regresos voluntarios a Marruecos. Un fotógrafo de Associated Press observó durante la noche a personas caminando desde Ceuta hacia el territorio marroquí, mientras otras seguían concentradas al otro lado con la intención de cruzar.
El Gobierno ha anunciado que tratará de devolver lo antes posible a quienes hayan accedido irregularmente, aplicando los acuerdos existentes con Marruecos. Las devoluciones deberán respetar los procedimientos legales, la situación individual de cada persona y las garantías especiales para menores, solicitantes de asilo y colectivos vulnerables.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tenía previsto desplazarse este viernes a Ceuta acompañado por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para conocer la situación sobre el terreno y reunirse con las autoridades y los responsables de seguridad.
La crisis también ha generado repercusiones diplomáticas en Europa. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, amenazó con introducir medidas extraordinarias relacionadas con Schengen, aunque Italia no puede excluir unilateralmente a España del espacio europeo de libre circulación. Sí podría establecer controles temporales y justificados sobre viajeros procedentes de territorio español.
Las causas de una movilización de esta magnitud todavía no están completamente aclaradas. El Gobierno español ha señalado la posible influencia de redes dedicadas al tráfico de personas y de la difusión de una sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones inmediatas de quienes llegan por mar. Activistas marroquíes, sin embargo, dudan de que la mayoría de los migrantes conociera esa resolución judicial.
La situación continúa evolucionando y las autoridades todavía deben confirmar cuántas personas permanecen en Ceuta, cuántas han regresado a Marruecos y cuál es el número definitivo de víctimas. Por ahora, la estimación de 49.000 cruces en 24 horas convierte el episodio en la mayor crisis migratoria registrada en la frontera ceutí durante las últimas décadas.
















