La ministra del Interior de Finlandia, Mari Rantanen, ha respaldado la iniciativa planteada por la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, para apartar a España del espacio Schengen como respuesta a la crisis migratoria de Ceuta. La propuesta supone una declaración política, no una decisión adoptada por las instituciones europeas, y ningún país puede excluir unilateralmente a otro miembro del área de libre circulación.
Rantanen acusó al Gobierno español de haber fracasado en la protección de una de las fronteras exteriores de la Unión Europea después de la entrada masiva de personas desde Marruecos hacia Ceuta.
“España ha fracasado por completo” en el control de la frontera, afirmó la ministra finlandesa en la red social X. También pidió que los países europeos apoyen la posición de Meloni y sostuvo que los Estados que no cumplan sus obligaciones fronterizas no deberían continuar formando parte de Schengen.
Rantanen, integrante del Partido de los Finlandeses, ocupa la cartera de Interior y tiene bajo su responsabilidad los asuntos relacionados con la seguridad interna y la inmigración en el país nórdico.
En declaraciones al diario finlandés Helsingin Sanomat, la ministra describió lo ocurrido en Ceuta como una “invasión migratoria” y reclamó al Ejecutivo de Pedro Sánchez que adopte todas las medidas necesarias para frenar las entradas irregulares. Estas expresiones representan la posición política de Rantanen y no una resolución formal del Gobierno finlandés o de la Unión Europea.
La dirigente finlandesa comparó la situación española con las medidas aplicadas por su país en la frontera con Rusia. Los pasos terrestres entre ambos Estados permanecen cerrados desde diciembre de 2023 ante el riesgo de que Moscú utilice los movimientos migratorios como instrumento de presión política. El Gobierno finlandés confirmó en junio de 2026 que mantendría el cierre hasta nuevo aviso.
La reacción de Helsinki aumenta la presión europea sobre España después de que Giorgia Meloni anunciara que Italia estudia medidas extraordinarias relacionadas con Schengen. El Gobierno español rechazó esas declaraciones y reclamó solidaridad a sus socios europeos frente a la crisis registrada en Ceuta.
Sin embargo, Italia o Finlandia no pueden expulsar por sí solas a España del espacio Schengen. La normativa europea permite restablecer temporalmente controles en las fronteras interiores cuando exista una amenaza grave para el orden público o la seguridad interna. En circunstancias excepcionales, el Consejo de la Unión Europea también puede recomendar controles si se detectan deficiencias graves y persistentes en la protección de una frontera exterior.
Esas medidas deben ser temporales, proporcionadas y empleadas como último recurso. Por tanto, una posible actuación afectaría principalmente a los controles de viajeros en aeropuertos, puertos o conexiones terrestres, pero no supondría automáticamente la expulsión de España del sistema europeo de libre circulación.
















