Supermercados en Francia, Bélgica y Países Bajos fueron víctimas de ciberataques que alteraron su funcionamiento, siendo Francia el país más afectado. En Francia, los atacantes accedieron a los sistemas de control remoto de refrigeración, elevando la temperatura a 50 grados, lo que dañó productos frescos y congelados. Thierry Cotillard, presidente del grupo Les Mousquetaires, estimó pérdidas de varias decenas de millones de euros y calificó el incidente como una «catástrofe» que revela vulnerabilidades en la soberanía alimentaria.
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En Bélgica y Países Bajos, los grupos Delhaize y Albert Heijn también fueron afectados, aunque en menor medida. Estos grupos tuvieron que desconectar algunos sistemas para protegerlos, lo que llevó a la suspensión de servicios de entrega a domicilio, pero no al cierre de tiendas.
Impacto en Francia
El ataque en Francia fue más severo, afectando a cadenas como Intermarché, Netto, Leclerc, Monoprix y posiblemente Carrefour. Cotillard sugirió que el ataque podría tener un móvil económico o ser un intento de desestabilización política, advirtiendo sobre el riesgo de desabastecimiento que podría llevar a una crisis social.
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El Gobierno francés ha iniciado una investigación, centrándose en los posibles fallos de seguridad de la empresa danesa Danfoss, responsable de los sistemas de refrigeración comprometidos. París está colaborando con otros países de la Unión Europea para evaluar el alcance del daño.
Reacciones en Bélgica y Países Bajos
En Bélgica y Países Bajos, el impacto fue menos severo. Ahold Delhaize informó que sus equipos están trabajando para mitigar el problema de seguridad, manteniendo abiertas todas sus tiendas. Sin embargo, en Albert Heijn, los clientes enfrentaron problemas con descuentos y cajas de autocobro debido a bloqueos en los sistemas.
Margaret Versteden-Van Duijn, consejera delegada de Albert Heijn, advirtió sobre el riesgo de estanterías vacías debido a bloqueos en centros de distribución, especialmente para productos frescos. El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, condenó los ataques y pidió aumentar la vigilancia para evitar la instrumentalización de la alimentación.




