Marisa Gaspar, concejal tránsfuga de Vox en el Ayuntamiento de Zaragoza, protagonizó un controvertido episodio al esgrimir un palo y una piedra durante un pleno municipal. El debate se centraba en la situación en Ceuta, y Gaspar justificó su acción afirmando que «son las armas que usaron los invasores contra el ejército español».
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Gaspar, que se convirtió en concejal no adscrita en marzo tras haber sido elegida en las listas de Vox en 2023, inició su intervención expresando su «solidaridad a todos los ciudadanos de Ceuta» y defendiendo que el Gobierno de España despliegue «todos los medios y recursos» para recuperar la normalidad en la ciudad autónoma.
La concejal recordó un incidente reciente en el Congreso de los Diputados, donde una diputada del PP fue expulsada por mostrar un bote de gas pimienta vacío. En respuesta, Gaspar decidió acudir al pleno con un palo y una piedra, criticando que el ejército español tuvo que «huir al ser atacados con palos y piedras» por falta de equipo adecuado y órdenes de no intervenir.
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Gaspar advirtió sobre la posibilidad de que «los invasores atraviesen las fronteras con armas de verdad» y calificó la situación en Ceuta como una «crisis humanitaria». Su intervención generó un gran revuelo en el salón de plenos, lo que llevó a la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, a pedirle que «evite los shows».
La concejal dejó los objetos sobre su mesa tras la intervención. Gaspar, que se incorporó a la Corporación tras la jubilación de Julio Calvo, ex portavoz municipal de Vox, ha sido crítica con el liderazgo de la formación desde hace años.




