El Estadio de Vallecas se queda a oscuras este sábado. LaLiga ha confirmado oficialmente la suspensión del encuentro entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo, correspondiente a la jornada 23 de LALIGA EA SPORTS, que debía disputarse hoy a las 14:00 horas. El motivo: el terreno de juego es, ahora mismo, una trampa para los futbolistas.
Un césped que no aguanta más
A pesar de que el club franjirrojo intentó una maniobra a la desesperada cambiando el césped por completo durante la semana, la borrasca Leonardo ha sentenciado el campo. Las lluvias persistentes han impedido que el nuevo tapete se asiente, dejando un terreno blando y peligroso que, según el comunicado oficial de LaLiga, «no reúne las condiciones de seguridad necesarias» para preservar la integridad física de los jugadores.
Rebelión en el vestuario: El comunicado de los jugadores
La suspensión no llega por sorpresa. Horas antes, la plantilla del Rayo Vallecano, apoyada por la AFE, emitió un durísimo comunicado denunciando el abandono de las instalaciones. Los jugadores señalaron:
• El deterioro progresivo del césped de Vallecas.
• Deficiencias graves en la Ciudad Deportiva.
• Una situación de precariedad que arrastran desde hace meses y que ya constaba en actas arbitrales previas.
¿Cuándo se jugará?
Con los aficionados de ambos equipos ya preparados para el choque, la RFEF y LaLiga abrirán ahora un plazo para que ambos clubes propongan una nueva fecha. Lo que es seguro es que el Rayo se enfrenta a una crisis institucional y de infraestructuras que ha terminado por explotar de la peor manera posible: con un estadio cerrado en plena competición profesional.














