José Juan Romero se mostró autocrítico tras la derrota por 3-0, señalando la falta de contundencia en el balón parado como el factor diferencial que sentenció a su equipo frente a un rival directo por el playoff.
El AD Ceuta regresó de Ipurúa con un sabor amargo. A pesar de competir de tú a tú en diversas fases del encuentro, el marcador final de 3-0 a favor del Eibar reflejó una realidad que el técnico visitante, José Juan Romero, no quiso maquillar en rueda de prensa. Para el preparador del conjunto caballa, la clave no estuvo en el juego fluido, sino en la eficacia y la estrategia.
El «pecado» del balón parado
Romero fue tajante al analizar los goles encajados. Aunque el Ceuta logró instalarse en campo contrario durante gran parte de la segunda mitad, la fragilidad defensiva en acciones a balón parado terminó por dinamitar cualquier opción de remontada.
“Tenemos un comportamiento defensivo a balón parado que no puede ocurrir en este fútbol. La diferencia hasta el 3-0 ha estado en la pegada y en esas acciones”, lamentó el técnico.
Falta de pegada vs. Máxima eficiencia
Uno de los puntos más dolorosos para el entrenador fue la sensación de que el Eibar no necesitó generar un volumen de juego abrumador para llevarse una renta tan abultada.
- Poca producción, mucho premio: Según Romero, el Eibar hizo tres goles «con muy poco», refiriéndose a la eficacia letal del conjunto armero hoy.
- El déficit del Ceuta: El técnico admitió que a su equipo le falta «optimizar» las situaciones de ataque. «Nos cuesta mucho hacer goles y hay que hacer mucho más que el contrario para ganar», explicó con sinceridad.




















