El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha dado un paso decisivo en la investigación sobre el manejo federal del caso Jeffrey Epstein. Este martes, el panel anunció la citación oficial de la fiscal general, Pam Bondi, quien deberá rendir declaración el próximo 14 de abril.
Una investigación sobre «mala gestión»
El presidente del comité, el republicano James Comer, justificó la medida alegando que la Cámara busca esclarecer una posible «mala gestión de la investigación del Gobierno federal» en torno al financiero Jeffrey Epstein —fallecido en una celda en 2019— y su cómplice Ghislaine Maxwell.
Los puntos clave de la citación incluyen:
- Transparencia: El cumplimiento de la «Ley de Transparencia de los Archivos Epstein».
- Encubrimiento: Dudas sobre si el Departamento de Justicia (DOJ) censuró indebidamente documentos clave.
- Interrogatorio: Aclarar la actuación de los asociados de Epstein que aún no han enfrentado a la justicia.
Por su parte, el Departamento de Justicia no ha confirmado si Bondi acatará la orden, calificando la citación de «completamente innecesaria» a través de un portavoz.
Tensión política en el Capitolio
Este movimiento ocurre tras una tensa comparecencia de Bondi el mes pasado ante el Comité Judicial. En dicha ocasión, la fiscal general mantuvo un fuerte choque con legisladores demócratas al defender la postura de la administración Trump, asegurando que «no hay pruebas de que [el expresidente] haya cometido ningún delito» en relación con Epstein.
Un caso que salpica a las altas esferas
La sombra de Epstein continúa proyectándose sobre la política estadounidense. El Comité de Supervisión no solo tiene la mira puesta en la administración actual; también ha citado a figuras de alto perfil como el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.
«El comité no ha citado a los verdaderos implicados», denunció Hillary Clinton recientemente, señalando directamente la amistad pasada entre Donald Trump y el fallecido magnate, aunque hasta la fecha no han trascendido pruebas judiciales que vinculen al expresidente con los crímenes sexuales de Epstein.
La sesión del 14 de abril se perfila como un momento crítico para determinar si el Departamento de Justicia abrirá finalmente todos sus archivos o si la batalla legal por la transparencia continuará estancada en el Congreso.

















