La Cámara Baja aprueba por mayoría absoluta una moción del PP que insta al presidente a someterse a una cuestión de confianza y asumir responsabilidades por los casos de corrupción.
MADRID. — En un giro político de enorme trascendencia parlamentaria, el pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves una moción promovida por el Partido Popular en la que se insta formalmente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a dimitir. La iniciativa ha salido adelante gracias al respaldo fundamental de Junts per Catalunya, cuyos diputados han unido sus votos a los del bloque de la oposición compuesto por el Partido Popular, Vox, Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Coalición Canaria (CC), logrando quebrar la mayoría de la investidura en una jornada de alta tensión en el hemiciclo.
Al término del escrutinio, que ha certificado la derrota del bloque gubernamental, la bancada del Partido Popular ha estallado en gritos unísonos de «dimisión, dimisión», acompañados de fuertes golpes en los escaños. En contraposición, el jefe del Ejecutivo, los miembros del Consejo de Ministros presentes en el pleno y los diputados del PSOE han reaccionado manteniéndose en pie y aplaudiendo de forma prolongada.
Fractura en el bloque de la investidura
La moción, que debió ser acortada en su texto original debido a que la Mesa del Congreso no aceptó la redacción inicial que exigía la convocatoria inmediata de elecciones generales, se articuló finalmente en base a tres puntos clave votados por separado.
El eje principal del texto se dirigía directamente contra la idoneidad institucional del presidente tras los escándalos judiciales abiertos en su entorno. El punto en el que se insta a Sánchez a que considere la oportunidad de plantear una cuestión de confianza cosechó una mayoría absoluta de 178 votos a favor frente a 171 en contra, gracias al posicionamiento explícito de Junts, Vox, UPN y CC. Cabe destacar que, tal y como recordaba la propia iniciativa, este dictamen carece de vinculación jurídica directa, por lo que no obliga legalmente al presidente a deponer su cargo.
Inmediatamente después, prosperó el segundo punto, donde se exige formalmente la dimisión de Sánchez para asumir responsabilidades por los «casos de corrupción que tienen como protagonistas a responsables políticos nombrados y sostenidos de forma directa» por la Presidencia. Este apartado contó con el apoyo de los mismos partidos, a excepción de la diputada de Coalición Canaria, que en esta ocasión optó por la abstención.
Finalmente, el tercer punto de la moción —destinado a reprobar la «voluntad de veto tanto por parte del Gobierno como de determinados grupos políticos» en el debate de enmiendas e iniciativas— también fue aprobado. En esta línea, Junts y Podemos se abstuvieron, permitiendo que la alianza del PP con Vox, UPN y CC inclinara la balanza frente al rechazo del PSOE y el resto del bloque oficialista.
Choque de declaraciones: Gobierno vs. Oposición
La respuesta del Ejecutivo no se ha hecho esperar. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha minimizado drásticamente la votación ante los medios de comunicación en los pasillos del Congreso, asegurando con rotundidad que el pronunciamiento de la Cámara tiene un «efecto político cero» y reafirmando la continuidad de la agenda del Ejecutivo.
Por el contrario, el líder del Partido Popular y jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido ante la prensa parlamentaria para subrayar la gravedad institucional de lo acontecido. Feijóo ha destacado como «determinante» que el Congreso de los Diputados haya exigido por mayoría absoluta la salida del presidente y ha urgido a Sánchez a acatar el mandato:
«Estamos ante una decisión muy seria después de un debate sobre la corrupción que asedia personalmente al presidente, también a su Gobierno y a su partido. Cualquier demócrata y primer ministro europeo tiene que seguir el designio de su Parlamento. Si Sánchez no lo hace, se sentará un precedente en la democracia española y europea», advirtió el líder de los populares.
Al ser interrogado por los periodistas sobre si este histórico alineamiento de voto abre la puerta a un acercamiento formal con la formación independentista catalana para articular una hipotética moción de censura, Feijóo evitó profundizar en escenarios futuros, limitándose a hacer un llamamiento público a las filas de Junts para que continúen manteniendo «la coherencia de esta votación» en las próximas semanas.












