España cerró junio con un nuevo máximo de afiliación a la Seguridad Social y con el paro por debajo de los 2,3 millones de personas por primera vez desde enero de 2008. El dato confirma la fortaleza del mercado laboral, aunque también vuelve a poner de relieve el peso que tienen la temporada turística, el sector servicios y la incorporación de trabajadores extranjeros en la creación de empleo durante el verano.
Según los datos oficiales, la Seguridad Social registró en junio 22.466.339 afiliados medios, tras sumar 128.533 ocupados respecto al mes anterior. Se trata de una nueva cota máxima para el mercado laboral español, que en los seis primeros meses del año ha ganado 621.925 afiliados. La tasa interanual de crecimiento se sitúa en el 2,8 %, el mayor ritmo desde mayo de 2023.
El paro registrado también dejó una cifra significativa. El número de desempleados inscritos en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal bajó en 28.739 personas en junio, un descenso del 1,24 % mensual, hasta situarse en 2.291.982 parados. En comparación con junio de 2025, el desempleo se ha reducido en 113.981 personas, un 4,74 % menos.
El verano impulsa el empleo en servicios
Junio suele ser uno de los meses más favorables para el mercado laboral por el inicio de la campaña estival. La contratación en hostelería, comercio, transporte, actividades recreativas y otros servicios vinculados al turismo empuja habitualmente la afiliación y reduce el desempleo en buena parte del país.
Este año no ha sido una excepción. El paro bajó especialmente en el sector servicios, con 28.498 desempleados menos que en mayo. También descendió en la industria, la construcción y la agricultura, aunque con cifras más moderadas. El único grupo en el que aumentó el desempleo fue el colectivo sin empleo anterior, con 4.298 personas más inscritas.
La lectura del dato, sin embargo, exige matices. El buen comportamiento del empleo confirma el dinamismo económico, pero también evidencia que una parte importante de la mejora continúa ligada a factores estacionales, especialmente al tirón del turismo y al aumento de actividad en los meses de verano.
Dos de cada tres nuevos afiliados son extranjeros
Uno de los elementos más destacados del mes ha sido el fuerte crecimiento de la afiliación extranjera. De los 128.533 nuevos afiliados registrados en junio, 86.630 correspondieron a trabajadores extranjeros, lo que equivale aproximadamente a dos de cada tres nuevos empleos creados en el mes.
En total, España cuenta ya con 3.446.178 afiliados extranjeros medios, una cifra que representa el 15,3 % del total de ocupados. En el último año, la afiliación extranjera ha aumentado en 350.163 personas, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
El Gobierno vincula parte de este crecimiento al proceso de regularización de personas migrantes, que habría permitido aflorar empleo que ya existía en sectores con alta demanda de mano de obra. Entre las actividades donde más se nota esta incorporación figuran la hostelería, el comercio, las actividades administrativas y la construcción.
El paro extranjero repunta pese al récord de afiliación
El dato de los trabajadores extranjeros también ofrece una lectura menos habitual. Aunque su afiliación crece con fuerza, el paro registrado entre personas extranjeras aumentó en junio en 4.210 personas, hasta alcanzar las 342.100. Este comportamiento rompe con la tendencia habitual de junio, un mes en el que el desempleo extranjero suele reducirse por el impulso de la temporada turística.
Los analistas citados por El País interpretan este repunte como un posible efecto estadístico de corto plazo vinculado al proceso de regularización: personas que antes estaban fuera de los registros administrativos pasan ahora a inscribirse como demandantes de empleo o a entrar en los circuitos formales del mercado laboral.
Por eso, el balance general sigue siendo positivo. La afiliación extranjera crece con mucha más intensidad que el paro y se consolida como uno de los motores del mercado laboral español, especialmente en sectores donde las empresas tienen dificultades para cubrir vacantes durante la temporada alta.
Menos paro femenino y juvenil
Los datos de junio también reflejan mejoras entre mujeres y jóvenes. El paro femenino bajó en 15.801 personas y se situó en 1.388.309 desempleadas, una cifra que no caía por debajo de 1,4 millones desde agosto de 2008. Entre los hombres, el desempleo descendió en 12.938 personas, hasta los 903.673 parados.
En el caso de los menores de 25 años, el paro se redujo en 5.155 personas, hasta situarse en 159.800 jóvenes, la cifra más baja de la serie histórica para este colectivo.
Un récord con desafíos pendientes
El mercado laboral español llega al verano con cifras históricas: más afiliados que nunca, menos paro que en los últimos 18 años y una creación de empleo que mantiene un ritmo elevado. Sin embargo, los datos también muestran varios retos: la dependencia de la estacionalidad turística, la concentración del empleo en servicios y la necesidad de integrar de forma estable a los trabajadores extranjeros que sostienen una parte creciente de la actividad económica.
La clave estará en comprobar si el empleo creado durante la campaña de verano se mantiene después de agosto o si una parte relevante desaparece con el final de la temporada turística. Por ahora, junio deja una fotografía favorable, pero también recuerda que el récord laboral español sigue apoyándose en sectores muy sensibles al calendario, al consumo y al turismo.


















