La inflación acelera hasta el 4,9 % interanual debido al repunte de los combustibles y los paquetes turísticos, lo que reaviva el debate sobre la prorroga de medidas de contención de precios.
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MADRID — El Índice de Precios de Consumo (IPC) ha vuelto a acelerar en el mes de septiembre impulsado por un nuevo repunte en los precios de los carburantes. Según los datos del indicador adelantado publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación interanual roza ya la cota del 5 %, situándose en el 4,9 %, lo que supone un fuerte repunte respecto a las cifras registradas en los meses estivales.
Este nuevo repunte inflacionario incrementa la presión sobre el Gobierno de la Nación para que evalúe y adopte nuevas medidas de choque económicas o prorrogue las medidas de contención frente a la cesta de la compra y la energía, en un contexto en el que el poder adquisitivo de los hogares vuelve a verse estrechado.
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Los combustibles y el turismo, detonantes de la subida
De acuerdo con el desglose del organismo estadístico, el principal motor tras esta escalada vuelve a ser el sector de la energía y los transportes, con un encarecimiento de la gasolina y el diésel en las estaciones de servicio. Asimismo, el comportamiento de los servicios vinculados al turismo y la hostelería, como los paquetes turísticos y los alojamientos al cierre de la temporada estival, ha empujado al alza la tasa de variación interanual.
Por su parte, la inflación subyacente —aquella que excluye de su cálculo los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su alta volatilidad— continúa mostrando cierta resistencia a la baja, confirmando que las tensiones de precios se mantienen firmes sobre el conjunto de la estructura productiva y de los servicios.
Crecen las exigencias de intervención económica
El encarecimiento constante de los carburantes supone un directo castigo tanto para los consumidores particulares como para sectores clave del tejido productivo, entre ellos el transporte de mercancías, la agricultura y los trabajadores autónomos.
La aceleración del IPC mete una renovada presión política al Ejecutivo central en pleno arranque del curso autonómico y parlamentario. Desde los agentes sociales, organizaciones de consumidores y partidos de la oposición se insiste en reclamar alivios fiscales directos sobre los carburantes y la rebaja de impuestos indirectos, al tiempo que se alerta del riesgo de descolgar los salarios del coste real de la vida si la espiral inflacionista persiste en el tramo final del año.








