Más de 70 vuelos militares vinculados a la logística contra Irán han operado en bases españolas en el último mes, utilizando escalas en terceros países para sortear las restricciones políticas del Gobierno.
La dicotomía entre la retórica oficial y la realidad operativa de las Fuerzas Armadas ha alcanzado su punto álgido este 30 de marzo. Mientras el presidente Pedro Sánchez se reafirma en su «No a la guerra» frente a la ofensiva de Donald Trump en Irán, las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) se han consolidado como piezas «imprescindibles» para la maquinaria bélica estadounidense.
El «truco» de los planes de vuelo
Según datos recabados por EL MUNDO, el Ejército de EE. UU. ha realizado más de 70 operaciones aéreas desde suelo español en apenas cuatro semanas. Para evitar el choque directo con la prohibición del Gobierno de usar las bases para atacar Irán, el Pentágono emplea una estrategia de escalas:
- El mecanismo: Los aviones (modelos Hércules, Globemaster y Stratotanker) solicitan autorización para volar a bases intermedias como Ramstein (Alemania), Sigonella (Italia) o Chania (Creta).
- El vacío legal: España solo autoriza el plan de vuelo inicial. Una vez que la aeronave aterriza en un tercer país aliado que sí permite operaciones ofensivas, el material y las tropas son redirigidos hacia el frente en Oriente Próximo.
«El aumento de estos movimientos evidencia la importancia de estas bases para la ofensiva en Irán, aunque los aviones no viajen directamente de España a la zona de conflicto», confirman fuentes del Ejército del Aire.
Un equilibrio político rentable
A pesar de la actividad militar, la postura de Sánchez ha generado un escenario político complejo pero beneficioso para el Ejecutivo:
- Éxito electoral interno: El discurso del «No a la guerra» permitió al PSOE subir dos escaños en las recientes elecciones de Castilla y León, desactivando a las formaciones a su izquierda (Podemos e IU-Sumar).
- Simpatía inesperada de Irán: El aparato propagandístico de Teherán ha llegado a usar la imagen de Sánchez en sus misiles como símbolo de resistencia al «antitrumpismo», calificando a España como un país «comprometido con el derecho internacional».
- Tensión con Washington: Aunque el embajador de EE. UU., Benjamín León, visitó Rota recientemente para «bendecir» la utilidad de la base, la desconfianza persiste. Muestra de ello es que, el pasado 21 de marzo, seis aviones cisterna Pegasus evitaron sobrevolar el espacio aéreo español, rodeando la península en su camino hacia el frente.
Actividad en tiempo real
Solo el pasado viernes, cinco aeronaves estadounidenses operaron en Rota. Entre ellas, un Boeing C-17 de transporte pesado procedente de Norfolk y varios Hércules que conectan de forma constante la base gaditana con Yibuti y Creta, donde se encuentra el portaaviones USS Gerald Ford.
Mientras el gasto en Defensa aumenta en «miles de millones» según el balance de la OTAN, España juega un papel de hub logístico silencioso: una retaguardia necesaria que permite a EE. UU. mantener su ofensiva mientras Madrid mantiene su bandera diplomática de paz.



















