La reforma constitucional impulsada por el Gobierno de Nayib Bukele contempla una «pena perpetua revisable» a partir de los 25 años de condena para los menores de edad.
El Salvador se encamina hacia una transformación radical de su sistema penal. La Asamblea Legislativa, dominada por el partido oficialista Nuevas Ideas, analiza los detalles de la reforma que permitirá imponer la cadena perpetua no solo a adultos, sino también a menores de 18 años que cometan delitos de homicidio, violación o pertenencia a agrupaciones terroristas.
La figura de la «pena perpetua revisable»
En una comparecencia ante la Comisión Política, magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) explicaron que la normativa para menores de edad incluirá un mecanismo de revisión. Según detalló el magistrado Alejandro Quinteros, presidente de la Sala de lo Penal:
- Plazo de revisión: Los menores condenados a perpetuidad podrán optar a una «libertad controlada» tras cumplir 25 años de prisión.
- Revisiones periódicas: Una vez alcanzado ese umbral, la condena se revisará cada cinco años.
- Argumento legal: La CSJ sostiene que este modelo cumple con las observaciones del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, que prohíbe la cadena perpetua para menores sin posibilidad de libertad, pero permite las penas largas siempre que sean revisables.
Reforma constitucional y leyes secundarias
Este endurecimiento de las penas nace de una enmienda al artículo 27 de la Constitución, aprobada la semana pasada por 59 de los 60 diputados del Congreso. La reforma prohíbe las penas «infamantes y proscriptivas», pero establece una excepción histórica para los tres delitos mencionados: homicidas, violadores y terroristas.
El paquete de reformas afecta de manera simultánea a varios cuerpos legales:
- Ley Penal Juvenil: Se adapta para permitir la prisión de por vida.
- Código Penal: Establece los baremos de aplicación y revisión.
- Ley contra Actos de Terrorismo y Ley para una Vida Libre de Violencia contra las Mujeres: Se endurecen para alinear las condenas con la nueva jerarquía penal.
El contexto de la «Guerra contra las pandillas»
Esta medida es un paso más en la estrategia de seguridad del presidente Nayib Bukele, orientada a desmantelar las estructuras de las maras. Desde la implementación del Régimen de Excepción en 2022, el Gobierno ha defendido la necesidad de que los miembros de grupos terroristas, independientemente de su edad, no regresen a las calles si representan un peligro para la sociedad.
La reforma deberá ser ratificada en una próxima legislatura para entrar plenamente en vigor, consolidando a El Salvador como uno de los países con las leyes penales más severas del continente para menores de edad.




















