La provincia de Guadalajara se enfrenta a una situación crítica. El incendio forestal declarado este jueves en la localidad de La Mierla continúa fuera de control, habiendo devorado ya más de 2.000 hectáreas y obligando al desalojo preventivo de siete municipios de la zona.
La gravedad de la situación ha llevado a la Junta de Castilla-La Mancha a enviar un segundo aviso de emergencia ES-Alert a la población y a movilizar un enorme despliegue humano y técnico para intentar frenar el avance de las llamas.
Siete municipios evacuados y 260 personas desplazadas
La evolución del fuego ha obligado a los servicios de Protección Ciudadana y a la Guardia Civil a ampliar el perímetro de seguridad. A los desalojos realizados el jueves en La Mierla, Muriel y Umbralejo (donde también se evacuó un campamento infantil con 47 niños), se han sumado este viernes otras cuatro localidades:
- Almiruete (20 vecinos)
- Palancares (5 vecinos)
- Semillas (20 vecinos)
- La Nava de Jadraque (30 vecinos)
En total, ya son 260 las personas desplazadas. Para dar cobertura a los afectados, Cruz Roja ha habilitado un albergue provisional en el polideportivo de Humanes, donde decenas de vecinos han pasado la noche. Además, por motivos de seguridad, permanecen cortadas al tráfico las carreteras CM-1004 y GU-188.
El fuego golpea el corazón del Parque Natural de la Sierra Norte
La mayor preocupación medioambiental se centra en estos momentos en el Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara, un espacio de altísimo valor ecológico. Según ha confirmado la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, el fuego ya ha alcanzado el núcleo de este espacio protegido.
Las tareas de extinción, en las que trabajan 358 profesionales y 73 medios terrestres y aéreos, se están viendo seriamente entorpecidas por dos factores clave:
- La orografía: Un terreno abrupto y de difícil acceso que complica la entrada de los retenes.
- Las condiciones meteorológicas: Se esperan rachas de viento superiores a los 40 km/h y densas columnas de humo que dificultan el vuelo de los medios aéreos.
Una cosechadora, posible origen del fuego
Las primeras investigaciones apuntan a que el incendio se originó de forma accidental en una cosechadora de cereal que trabajaba en la zona, desde donde el fuego saltó rápidamente al terreno forestal.
La consejera Mercedes Gómez ha aclarado que, en el momento en que se declaró el siniestro, las labores de cosecha estaban permitidas bajo el Índice de Propagación Potencial (IPP), aunque bajo estrictas medidas de seguridad. Tanto la Guardia Civil como el cuerpo de agentes Medioambientales trabajan sobre el terreno para esclarecer las causas definitivas.
Puesto de Mando en Tamajón El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), presidido por Emiliano García-Page, sigue el minuto a minuto de la catástrofe desde el puesto de mando avanzado instalado en Tamajón, vigilando de cerca una urbanización cercana que podría ser confinada o evacuada en las próximas horas si el viento no da tregua.















