El acuerdo entre el Gobierno central y ERC para reformar el sistema de financiación de Cataluña podría suponer un incremento de unos 5.000 millones de euros para las arcas de la Generalitat, según las estimaciones hechas públicas por los republicanos. La cifra se conoce en la víspera de la reunión que mantendrán este jueves en La Moncloa el líder de ERC, Oriol Junqueras, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un encuentro destinado a cerrar los detalles de la llamada “financiación singular” pactada con el PSC a cambio de la investidura de Salvador Illa como presidente catalán.
Desde ERC dan por hecho que el entendimiento está muy próximo. “Estamos llegando claramente al final de las negociaciones y ERC debe salir con un acuerdo”, ha afirmado su portavoz, Isaac Albert. En la misma línea se ha pronunciado el conseller de Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, quien ha calificado el pacto de “inminente”.
Los republicanos llegan a la cita con dos exigencias principales. La primera es la incorporación del principio de ordinalidad al sistema de financiación autonómica, de modo que las comunidades que más aportan al Estado no vean empeorada su posición tras el reparto de recursos. ERC considera que este criterio es clave para corregir la actual infrafinanciación de Cataluña.
El segundo punto central es fijar un calendario para que la Agencia Tributaria Catalana recaude el 100% del IRPF. Aunque el acuerdo de investidura de Illa preveía que este cambio se aplicara ya en la campaña de la Renta de 2026, la falta de recursos humanos en el fisco catalán —con unos 850 empleados frente a los más de 4.000 de la Agencia Estatal en Cataluña— obligó a aplazar el proceso. Posteriormente, el Govern retrasó el inicio de la recaudación hasta 2028, sin concretar aún cuándo se asumirá la gestión total de un impuesto que genera cerca de 25.000 millones de euros anuales.
Pese a que un eventual acuerdo entre Sánchez y Junqueras podría cerrar las negociaciones bilaterales, su aprobación definitiva no está garantizada. La reforma deberá pasar por el Congreso de los Diputados, donde el Ejecutivo no cuenta con una mayoría asegurada.
Junts ya ha adelantado que votará en contra si el pacto no incluye explícitamente un concierto económico similar al vasco. Su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, ha advertido de que cualquier fórmula que no suponga salir del régimen común será “un engaño” y no contará con el apoyo de su formación. Además, ha reclamado la publicación de las balanzas fiscales antes de cerrar cualquier acuerdo y ha insistido en que Cataluña debe aspirar a un modelo propio de Estado y no a una simple gestión parcial de impuestos.


















