París confirma su disposición a intervenir militarmente si sus aliados lo solicitan, bajo el principio de legítima defensa colectiva y sin fines ofensivos.
El Gobierno de Francia ha marcado este martes su «línea roja» ante la escalada de tensión en Oriente Próximo. El ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, ha asegurado que su país está preparado para defender a sus socios regionales ante los ataques de Irán, siempre que exista una petición previa y la respuesta sea estrictamente defensiva y proporcionada.
Legítima defensa colectiva
En una entrevista concedida a la cadena BFMTV, Barrot subrayó que la prioridad de Francia es proteger a sus nacionales, sus intereses y a sus aliados en la región. El ministro invocó el principio de «legítima defensa colectiva» del derecho internacional para justificar posibles intervenciones futuras.
«Tenemos derecho a intervenir y estamos listos para hacerlo», afirmó el jefe de la diplomacia francesa, aunque matizó que la decisión final recae exclusivamente en el presidente de la República, Emmanuel Macron. Esta postura busca equilibrar el apoyo a sus aliados (como Emiratos Árabes Unidos) con la necesidad de evitar una guerra abierta de carácter ofensivo.
Movilización de cazas Rafale en Abu Dabi
Barrot también se refirió a los incidentes del pasado fin de semana, confirmando que los aviones de combate Rafale estacionados en las bases francesas de los Emiratos Árabes Unidos se movilizaron para neutralizar drones iraníes.
Aunque evitó confirmar si Irán atacó directamente objetivos franceses, reconoció que las instalaciones de la base naval en la zona sufrieron daños, aunque fueron «extremadamente limitados y únicamente materiales». La misión de los cazas, según el ministro, fue «garantizar la seguridad» de dichas infraestructuras ante la oleada de ataques que sufrió el país aliado.
El portaaviones Charles de Gaulle sigue en el norte
Ante los rumores sobre un posible despliegue del portaaviones Charles de Gaulle, buque insignia de la Armada francesa, hacia aguas del Golfo, el ministro enfrió las expectativas. Barrot situó la ubicación actual de la embarcación en el norte de Europa, tras haber realizado una visita oficial el pasado viernes en el puerto sueco de Malmö.
Por el momento, la estrategia de París parece centrarse en el uso de los activos militares ya desplegados de forma permanente en la región, manteniendo una postura de vigilancia activa pero evitando, por ahora, el envío de refuerzos masivos desde la metrópoli.


















