Fuentes vinculadas al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) sostienen que el Ministerio del Interior recibió información previa sobre los movimientos en redes sociales que precedieron a la entrada masiva registrada en Ceuta el pasado 30 de julio. Según esta versión, los servicios secretos detectaron desde el 22 de julio varios grupos de WhatsApp utilizados para promover el cruce de la frontera.
Esta información contradice la postura mantenida públicamente por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien ha asegurado en reiteradas ocasiones que su departamento no recibió avisos que permitieran anticipar un episodio de esa magnitud.
De acuerdo con las fuentes citadas, el CNI elaboró notas informativas y trasladó las advertencias “con tiempo suficiente”. No obstante, el contenido de esos documentos, sus destinatarios exactos y el nivel de riesgo asignado no han sido difundidos públicamente.
Un grupo de WhatsApp bajo seguimiento
Entre los canales detectados figuraría un grupo denominado “Hijma Kiraj Sebta”, cuya descripción era “cruce a Ceuta o la muerte”.
Los servicios de inteligencia habrían tenido conocimiento de su existencia al menos ocho días antes de la crisis. Durante ese periodo, diferentes perfiles y grupos incrementaron su actividad para difundir mensajes que sugerían que era posible acceder a España por vía marítima sin encontrar obstáculos físicos.
Algunas de las cuentas analizadas estarían vinculadas a números telefónicos de Argelia y Túnez, un dato que, según las fuentes consultadas, otorgaría una dimensión transnacional a la campaña.
Las fuentes policiales y de inteligencia citadas descartan que la información fuera ocultada de forma deliberada, aunque mantienen que los responsables políticos tuvieron acceso a advertencias previas.
Marlaska mantiene que no hubo información anticipada
Grande-Marlaska volvió a negar que Interior recibiera informes del CNI, la Policía Nacional o la Guardia Civil que advirtieran de la entrada masiva.
Durante su comparecencia posterior a una reunión extraordinaria con los ministros de Interior de la Unión Europea, señaló que la vigilancia de las redes sociales no corresponde exclusivamente a España.
El ministro sostuvo que un movimiento de estas características también podría haber sido detectado por los departamentos de seguridad de otros Estados europeos, dado que afecta al conjunto del espacio comunitario.
La versión de Interior y la trasladada por las fuentes de inteligencia mantienen, por tanto, una contradicción sobre la existencia y el alcance de los avisos.
La sentencia del Supremo, entre las posibles causas
Una de las principales hipótesis manejadas para explicar la movilización está relacionada con una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre los rechazos en frontera.
La resolución estableció que no podían aplicarse devoluciones inmediatas a quienes accedieran a Ceuta o Melilla a nado sin haber superado previamente una barrera física.
Según la información atribuida a los servicios de inteligencia, desde la publicación de la sentencia se contemplaba la posibilidad de que grupos de migrantes interpretaran que la entrada por mar resultaba más accesible.
Interior instaló posteriormente elementos de contención marítima en el entorno del Tarajal para adaptar la respuesta fronteriza a la resolución judicial.
Malestar entre agentes del CNI
Las declaraciones de Marlaska habrían generado incomodidad dentro del Centro Nacional de Inteligencia.
Según las fuentes citadas, algunos agentes consideran que negar cualquier aviso previo transmite la impresión de que los servicios secretos no cumplieron con sus funciones de seguimiento y análisis.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, de cuyo departamento depende el CNI, evitó entrar en una disputa pública sobre la existencia de los informes y se limitó a defender el trabajo de los servicios de inteligencia.
Esta posición tampoco habría satisfecho a parte de los agentes, que reclaman un respaldo más explícito a la labor realizada antes de la crisis.
Interior destaca el apoyo europeo
Más allá de la controversia sobre los avisos, Marlaska aseguró haber recibido el respaldo de sus homólogos europeos por la respuesta adoptada tras la entrada masiva.
El ministro calificó la actuación como inmediata y satisfactoria y defendió que España se encuentra a la vanguardia en el control de la inmigración irregular, la lucha contra las mafias y el salvamento de vidas.
También reclamó a Italia que retire los controles adicionales impuestos a viajeros procedentes de España, al considerar que la situación de Ceuta no puso en riesgo la integridad del espacio Schengen.
Marlaska argumentó que quienes permanecen en Ceuta y Melilla no pueden desplazarse hacia la Península sin ser previamente identificados, por lo que rechazó que exista un riesgo de movimientos no controlados hacia otros países europeos.
La controversia sobre los posibles avisos previos sigue abierta mientras aumenta la presión política para esclarecer qué información manejaban las autoridades antes del 30 de julio y qué decisiones se adoptaron a partir de ella.













