El presidente de la FIFA tuvo que aproximarse al mandatario estadounidense para apartarlo amablemente del escenario, evitando así que interfiriera en el momento en el que el equipo español levantaba el trofeo.
Durante el desarrollo de la ceremonia de entrega de la Copa del Mundo tras la victoria del combinado español, se produjo un episodio singular en el podio de autoridades cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rehusó abandonar el centro de la escena tras la entrega del galardón a los jugadores.
Ante la permanencia del mandatario estadounidense en el escenario, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, decidió intervenir de forma directa. Infantino se acercó de nuevo a Donald Trump para intentar apartarlo amablemente con el objetivo de despejar el espacio y permitir que los futbolistas de la selección española pudieran levantar el trofeo sin la presencia del dirigente.
La acción del máximo responsable del organismo rector del fútbol mundial buscaba evitar que se repitiera una escena similar a la registrada en el pasado Mundial de Clubes. En aquel torneo, el dirigente estadounidense permaneció junto a la plantilla y figuró en todas las fotografías oficiales de la celebración del Chelsea. Con este gesto, la FIFA garantizó que el protagonismo de las imágenes del triunfo recayera íntegramente en el equipo campeón.


















