El empresario Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha presentado una solicitud al Tribunal Supremo demandando que el ex fiscal general Álvaro García Ortiz se haga responsable del pago de casi 65.000 euros en costas procesales. Esta acción se deriva del juicio en el cual García Ortiz fue condenado por el delito de revelación de secretos.
En el documento presentado por la defensa de González Amador, se reclama específicamente un total de 64.778,78 euros, fundamentándose en los artículos 241 y subsiguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Aparte de la suma principal, también se solicita el pago de los costos asociados a la acusación particular, y se insta a que se realice una tasación oficial de dichas costas.
La medida adoptada por González Amador marca un nuevo capítulo en su batalla legal contra García Ortiz. La semana anterior, el empresario había solicitado la destitución del ex fiscal general de la carrera fiscal tras haber sido inhabilitado por la mencionada revelación de secretos.
Es relevante mencionar que este caso en particular se relaciona con una investigación que involucra a González Amador, quien actualmente está siendo indagado por la posible comisión de dos delitos fiscales. En respuesta a la condena de García Ortiz, el empresario ha hecho hincapié en la gravedad de los hechos y su impacto en el ámbito legal.
En el contexto de estas disputas judiciales, García Ortiz ha cumplido con el pago de una multa de 7.200 euros impuesta por el Tribunal Supremo, así como ha efectuado un pago de 10.000 euros a González Amador en concepto de indemnización. Este acto de cumplimiento por parte del ex fiscal general plantea interrogantes sobre las implicaciones legales que pueden surgir de sus actos previos en el ejercicio de su función pública.
A través de su escrito, González Amador busca detallar de manera precisa los gastos incurridos durante esta serie de procedimientos legales, subrayando el contexto institucional en que se desarrollaron los hechos. Este enfoque puede ser determinante a la hora de evaluar la responsabilidad financiera del ex fiscal general.
El abogado de González Amador ha hecho hincapié en la importancia de la condena y las repercusiones legales que esta tiene, no solo para García Ortiz, sino también para la imagen y credibilidad de la institución de la fiscalía. A medida que los detalles del caso se desvelan, surge una creciente preocupación en torno a la independencia y la integridad del aparato judicial español.
A medida que se desarrolla esta compleja trama judicial, la figura de González Amador continúa en el centro del debate público, especialmente dado su vínculo personal con Díaz Ayuso, lo que añade una capa adicional de atención mediática. Las reacciones a su solicitud y las futuras decisiones del Tribunal Supremo serán observadas de cerca por la sociedad, que espera claridad y justicia en este caso polémico.
















